miércoles, 30 de septiembre de 2026

Si Estás Respirando, Tienes un Propósito


Por Rick Warren

“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás”. Efesios 2:10 (NTV)

Dios no creó nada sin un propósito. Si estás respirando, tienes un propósito. En Cristo, tienes algo que ofrecer al mundo.

Cuando Dios te creó, te diseñó y te formó de una manera única para hacer una contribución. Nunca ha existido nadie como tú, ni existirá alguien exactamente igual a ti. Dios no crea clones ni copias. Incluso los gemelos idénticos son diferentes de muchas maneras.

Tu huella digital, tu voz, los latidos de tu corazón y tus ojos son únicos. No eres uno entre un millón. Eres único. Dios te hizo a tu medida y quiere que seas quien Él te creó para ser.

Es posible que hayas escuchado toda tu vida: “¿Por qué no puedes ser más como [tu hermano, hermana o amigo]?” Pero si Dios no hubiera querido que fueras tú, no existirías. 

Sin embargo, puedes pasar tu vida tratando de ser alguien que no eres. Cuando haces eso, pierdes de vista tu propósito.

Dios no te creó y te puso aquí en este planeta solo para respirar aire, ocupar espacio y morir. Si estás aquí, hay una contribución que solo tú puedes hacer.

“Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás” Efesios 2:10 (NTV). 

Eres la obra maestra de Dios. Antes de que nacieras, Dios planeó las cosas buenas que quería que hicieras con tu vida. En otras palabras, te dio un ministerio.

Todo el mundo tiene un ministerio. Puedes encontrar tu ministerio observando cómo Dios te formó. Él te dio dones, habilidades y experiencias espirituales únicos para ayudar a otras personas.

Cuando descubras cómo Dios te ha formado y uses lo que te ha dado para bendecir a otros, encontrarás tu ministerio. Y encontrarás tu propósito.

Reflexiona sobre esto
  • ¿Qué crees que sucede si no cumples con tu propósito?

  • ¿Cómo afecta a la iglesia que cumplas tu propósito o ministerio?

  • Piensa en cómo Dios te ha formado de manera única. Haz una lista de tu Formación o dones espirituales, Oportunidades del corazón, Recursos y habilidades, Mi personalidad y Antecedentes y experiencias. ¿Cómo querría Dios que usaras todo esto en el ministerio?


Hoy puedes tomar la decisión más importante de tu vida. Haz clic AQUÍ.

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martes, 29 de septiembre de 2026

¿Cómo te Hace Jesús Aceptable Ante Dios?


Por Rick Warren

“Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado”. 1 Corintios 1:30 (NTV)

La mayoría de las personas pasan toda su vida tratando de ser aceptadas.

Puedes vestir cierta ropa o conducir cierto automóvil porque deseas ser aceptado. Los amigos que eliges, la comida que comes y lo que dices en internet suelen estar motivados por una enorme necesidad de aceptación.

Pero, amigo, ya eres aceptado por el Dios que te creó.

“Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado” 1 Corintios 1:30 (NTV).

No te ganaste la aceptación de Dios; Él te la dio gratuitamente. Él hizo posible que estuvieras en Cristo Jesús. Y Jesús es quien te hizo aceptable ante Dios. 

¿Cómo te hizo Jesús aceptable ante Dios? Primero, consideremos el problema de siempre: Dios es perfecto y las personas no lo son. Entonces, ¿cómo podría un Dios perfecto permitir que personas imperfectas entren en un lugar perfecto llamado cielo? Algo tenía que pasar.

Dios se ocupó del problema. Jesucristo vino a la Tierra, se hizo hombre y murió por tu pecado. A esto se le llama gracia, redención o rescate de Dios. El término teológico es justificación: por medio de Cristo, Dios te declara justo ante Él, no por tus propios méritos.

Dios envió a su Hijo a morir por ti para que pudieras ser aceptable ante Él. Entonces, si Dios te ha aceptado, ¿por qué necesitas la aprobación de los demás? Una de las cosas más liberadoras de la vida es llegar a creer que no necesitas su aprobación para ser aceptado y feliz.

Eres elegido, amado y aceptado. Deja que esta verdad te lleve a una vida gozosa y llena de propósito.

Reflexiona sobre esto
  • ¿Te sientes aceptado por Dios? ¿Por qué o por qué no?

  • ¿Cómo te ayuda saber que Dios te acepta a cumplir tu propósito?

  • ¿Cuáles son algunos versículos de la Biblia que pueden animarte cuando empiezas a pensar que Dios no puede aceptarte?

Cómo unirte a la familia de Dios

La Biblia dice que nadie alcanza el estándar perfecto de Dios. Sin embargo, Dios te sigue amando a pesar de que pecas y eres imperfecto. De hecho, Dios te ama tanto que envió a su Hijo, Jesús, para limpiarte de tus pecados y llevarte a formar parte de la familia de Dios.

Si estás listo para formar parte de la familia de Dios, puedes comenzar con esta oración:

“Querido Dios, sé que un día tendré que rendirte cuentas de mi vida. Confieso que te he ignorado. Sé que he pecado contra ti y que he vivido según mi plan y no el tuyo. Quiero que eso cambie a partir de hoy. Quiero apartarme de mis pecados y volverme a ti.

Gracias por enviar a Jesús a morir por todo lo que he hecho mal, para que yo no tenga que pagar el castigo por mis pecados. Sé que no merezco tu perdón. Sé que solo tu gracia puede salvarme, Señor.

Jesús, gracias por amarme tanto que cargaste con toda mi culpa. Por medio de ti puedo ser aceptado ante Dios, y humildemente te pido que me salves. Te pido que me liberes de los pecados y hábitos que están arruinando mi vida en este momento. Creo en ti, Jesús, y creo que cumplirás tu promesa de salvarme ahora, por completo y para siempre. En el nombre de Jesús, amén”.

Si hiciste esta oración, escríbeme a NuevoComienzo@PastorRick.com y házmelo saber. Me gustaría enviarte algunos materiales para ayudarte a comenzar tu viaje con Jesús.

Chivirico, una joya musical

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La canción "Por qué adoré", grabada en 1975 bajo el sello Cotique Records, cierra de manera magistral el aclamado álbum Beethoven's V de Markolino Dimond y Frankie Dante. Esta joya musical de la salsa neoyorquina cuenta con la voz de Chivirico Dávila e incluye otras siete canciones emblemáticas: la apertura rítmica de "Sabrosón", la descarga callejera de "Los Rumberos", el potente despliegue de "Ahora Sí", la genial fusión clásica e irreverente del tema homónimo "El Quinto de Beethoven", el contagioso montuno de "Maraquero", la profunda reflexión social en "Yo No Tengo Amigo", y el juego culinario y musical de "Camarones". Todo bajo la producción principal de Larry Harlow, la ingeniería de sonido del mítico Jon Fausty y la producción ejecutiva de los pilares de Fania Records, Jerry Masucci y Johnny Pacheco. Asimismo, el disco destaca por los impecables arreglos de piano del propio Markolino Dimond—salvo en "Yo No Tengo Amigo", orquestado por Marty Sheller—y una constelación de músicos estelares en el estudio donde reluce con fuerza el gran maestro del trombón, Barry  Rogers, junto a Louis Kahn y Renaldo Jorge en los metales, sumados a Eddie "Guagua" Rivera en el bajo, Frankie Malabé en las congas, Nicky Marrero y Pablito Rosario alternándose en los timbales y bongós, además de coros de lujo integrados por Ismael Quintana, Pete "El Conde" Rodríguez y Yayo El Indio.

Acuérdese de respirar por la nariz: su salud (física y mental) se lo agradecerá


Elena Sanz

Respirar es la tarea más automatizada que realizamos de forma cotidiana. Sucede sin pensarlo, miles de veces al día, desde el primer segundo de vida hasta el último. Sin embargo, la forma en la que inspiramos y expiramos el aire (por la nariz o por la boca) puede tener un impacto enorme en nuestra salud no solo a nivel físico, sino también mental y emocional. Y lo sorprendente es que muchas personas lo hacemos “mal” sin saberlo.

La respiración oral, es decir, respirar con la boca abierta, se ha vuelto cada vez más común en la sociedad moderna. Las congestiones nasales, las alergias, el estrés, los hábitos adquiridos o incluso el uso excesivo de pantallas (que altera nuestra postura) contribuyen a que muchas personas mantengan la boca abierta de forma casi constante. Pero lo que parece inofensivo puede provocar una cadena de efectos negativos en el organismo.

La nariz, esa barrera protectora

Para empezar, la nariz no está ahí por casualidad. Es un órgano altamente especializado diseñado para preparar el aire antes de que llegue a los pulmones. Filtra partículas, calienta el aire y lo humedece. Pero cuando respiramos por la boca, nos saltamos todo este proceso: el aire entra más frío, seco y cargado de impurezas, lo que puede irritar las vías respiratorias y aumentar la susceptibilidad a infecciones.

De hecho, diversos estudios han relacionado la respiración oral con una mayor frecuencia de resfriados, infecciones respiratorias y problemas inflamatorios. Al no pasar el aire por el sistema de filtrado de la nariz, el cuerpo queda más expuesto a virus y bacterias. Además, la respiración excesiva por la boca puede provocar sequedad, mal aliento y problemas en la salud bucal, como caries o alteraciones gingivales.

Respirar por la boca altera el sueño

Pero los problemas no terminan ahí. Se ha comprobado que la respiración oral también tiene un impacto directo en la calidad del sueño. Muchos de quienes la practican preferentemente tienden a roncar más, a tener un sueño menos profundo y a despertarse con sensación de cansancio, ya que su descanso no es reparador. Esto se debe a que la respiración nasal favorece un patrón más lento y eficiente, mientras que la bucal suele ser más superficial y desordenada.

En adultos, ese patrón se ha asociado con un mayor riesgo de apnea del sueño, una alteración en la que la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. La apnea no solo afecta al descanso, sino que también está relacionada con problemas cardiovasculares, fatiga crónica y dificultades cognitivas.

Cambios en la fisionomía facial

Por otro lado, los niños que respiran por la boca tienden a desarrollar paladares más estrechos, mandíbulas menos definidas y alteraciones en la alineación dental. Incluso puede afectar al perfil facial a largo plazo.

No es solo es una cuestión estética: también hay implicaciones funcionales importantes. Se ha observado que algunos niños diagnosticados con trastornos de atención o hiperactividad presentan en realidad problemas respiratorios no detectados. La falta de oxigenación eficiente durante el sueño puede afectar al rendimiento cognitivo, la concentración y el comportamiento durante el día.

Un aspecto menos conocido es la relación entre la respiración oral y los problemas auditivos. Coger y exhalar aire con la boca dificulta la ventilación del oído medio y favorece la acumulación de líquido, aumentando el riesgo de otitis media recurrente.

Las múltiples ventajas de respirar por la nariz

Por contra, la respiración nasal ofrece abundantes beneficios. Uno de los más importantes es la producción de óxido nítrico en los senos paranasales. Esta molécula, poco conocida fuera del ámbito científico, tiene propiedades vasodilatadoras, antimicrobianas y reguladoras del sistema inmunológico. Al respirar por la nariz, el aire se enriquece con óxido nítrico, lo que mejora la oxigenación y ayuda a combatir patógenos.

Además, la respiración nasal favorece un ritmo más pausado y profundo, lo que activa el sistema nervioso parasimpático, responsable de los estados de relajación. En otras palabras, respirar por la nariz no solo es mejor para el cuerpo, sino también para la mente: reduce el estrés, mejora la concentración y favorece un estado de calma.

Cómo cambiar de hábitos

Entonces, si respirar por la nariz es tan beneficioso, ¿por qué tanta gente no lo hace? En muchos casos, se trata de un hábito adquirido. Si alguien ha tenido congestión nasal frecuente en la infancia, es probable que haya desarrollado el patrón de respirar por la boca y lo haya mantenido en la edad adulta, incluso cuando ya no es necesario.

La buena noticia es que esta costumbre se puede reeducar. Existen técnicas sencillas para volver a la respiración nasal, como ejercicios de conciencia respiratoria, mejorar la higiene nasal o incluso trabajar la postura de la lengua (un logopeda nos podría ayudar).

En algunos casos, puede ser necesario consultar con el otorrino para tratar obstrucciones físicas, como desviaciones del tabique o hipertrofia de cornetes (estructuras situadas en el interior de las fosas nasales). E incluso, acudir a un odontopediatra o dentista especializado en ortopedia dentofacial para valorar si es necesario ampliar el maxilar, adelantar la mandíbula o realizar otras intervenciones que favorezcan una correcta respiración.

En el caso de los niños, es especialmente importante prestar mayor atención. Detectar a tiempo la respiración oral puede prevenir muchos problemas futuros, tanto físicos como cognitivos. Observar si duermen con la boca abierta, si roncan o si presentan fatiga durante el día puede ser clave.

Al final, algo tan simple como cerrar la boca y respirar por la nariz puede tener un impacto profundo en nuestra salud. No se trata de una moda ni de una tendencia, sino de volver a un patrón natural para el que nuestro cuerpo está diseñado. Respirar bien no es solo sobrevivir. Es vivir mucho mejor.

Si Estás Respirando, Tienes un Propósito

Por Rick Warren “Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó...