domingo, 5 de julio de 2026

Elige la Esperanza



Por Rick Warren

“Una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!”. Lamentaciones 3:21-24 (DHH)

Sentir dolor es una parte natural de la vida. No puedes escapar; siempre tendremos fracasos en nuestras relaciones personales, oportunidades perdidas, y las duras temporadas de la vida. Cuando estas situaciones se presentan en nuestra vida, tenemos la opción de amargarnos o tener esperanza.

¡La opción es tuya!

Jeremías tuvo que enfrentarse con las mismas opciones cuando su mundo se derrumbó después que Jerusalén fue atacada en 586 A.C. El profeta escribió el libro de Lamentaciones para expresar todas sus frustraciones con Dios. Él nunca se contentó con su amargura y cambió su actitud.

En medio de una terrible situación, Jeremías cambió su perspectiva. Es bueno y saludable para nosotros que seamos honestos con Dios con respecto a nuestros sentimientos de dolor, al mismo tiempo nuestra perspectiva debe cambiar eventualmente, si permitimos que nuestros pensamientos se queden estancados en el dolor, no vamos a resolver nada.

Como Jeremías, necesitamos reconocer el inmenso amor que Dios tiene por nosotros. Jeremías cambió su perspectiva y reconoció la gracia infinita de Dios. No importa cuál sea el problema, no importa cuánta ira tengas contra Dios, Él todavía te ama. Su amor es constante y puedes depender de Él, ¡no importa lo que sea!

Entre más te enfoques en lo negativo, más deprimido vas a estar. La amargura te mantiene preso en tu propio dolor. En Lamentaciones 3, Jeremías te da la cura para la amargura. Cambia tu manera de pensar.

En medio de una racha depresiva, Jeremías dijo “Una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!” Lamentaciones 3:21-23 (DHH).

¿Cómo puedes mantener tu esperanza hasta en los días más difíciles? Recordando: “¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío!” Lamentaciones 3:24 (DHH).

Tú puedes contar con Él. Su misericordia es tan nueva como cada mañana y tan segura como la puesta del sol. Él es todo lo que necesitas y a pesar de las circunstancias en Él puedes confiar.

Nunca vas a saber que Dios es todo lo que necesitas, hasta que Dios sea todo lo que tengas.

¿Ya estás ahí? No hay mejor lugar donde estar.

Reflexiona sobre esto
  • ¿Que hace que la esperanza sea una opción cuando estemos pasando por momentos difíciles?

  • ¿Qué prácticas puedes desarrollar como parte de tu vida durante momentos difíciles que te ayuden a mantener la esperanza como defensa?


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¿Te preocupa perder tu condición física si dejas de correr por unos días?


¿Te preocupa perder tu condición física si dejas de correr por unos días? 🏃‍♂️
La realidad es que la pérdida de condición física no ocurre de inmediato. Durante la primera semana los cambios suelen ser mínimos, pero después de 12 a 21 días de inactividad tu resistencia comienza a disminuir y el VO₂ máx., uno de los principales indicadores de capacidad aeróbica, puede verse afectado.
También puedes perder masa muscular, rendimiento y eficiencia al correr si la pausa se prolonga. Esto es especialmente evidente cuando se abandona por completo la actividad física durante varias semanas. Sin embargo, mantener algún nivel de movimiento, realizar entrenamiento de fuerza, caminar, montar bicicleta o practicar entrenamiento cruzado puede ayudarte a conservar gran parte de las adaptaciones que has conseguido con tu entrenamiento.
La buena noticia es que la condición física se recupera. Aunque volver al nivel previo puede tomar más tiempo que perderlo, una planificación adecuada y el regreso progresivo a los entrenamientos permiten recuperar el rendimiento de forma segura y efectiva.
Por eso, si una lesión, una enfermedad o cualquier otra circunstancia te obliga a detenerte, no entres en pánico. Escucha a tu cuerpo, respeta los tiempos de recuperación y mantente activo dentro de tus posibilidades. El descanso también forma parte del proceso de entrenamiento y, muchas veces, es exactamente lo que necesitas para volver más fuerte. 💪

sábado, 4 de julio de 2026

No Hay Condenación para Quienes Pertenecen a Jesús


Por Rick Warren

“Ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús”. Romanos 8:1 (NTV)

La Biblia dice que no serás perfecto después de convertirte en cristiano. Si alguien te dice lo contrario, no te están diciendo la verdad. Vas a equivocarte. Vas a fallar más de una vez. Y lo más probable es que tú mismo (u otros) te recordarán tus fracasos.

Pero, si eres un seguidor de Jesús, puedes estar seguro de esto: El Señor nunca te condena.

Demasiados creyentes viven con temor, amargura e inseguridad. A pesar de que son salvos y lo podrías saber por la forma en que viven. Están demasiado cargados ​​por el miedo de que Dios vaya a condenarlos por lo que han hecho mal. En lugar de hacer frente a su propia culpa, la arrojan a las otras personas.

Sin embargo, la Biblia dice que no hay necesidad: “Ya no hay condenación para los que pertenecen a Cristo Jesús” Romanos 8:1 (NTV).

En otras palabras, si has confiado en Cristo, Dios no te juzga por todas las cosas que has hecho mal. Jesús tomó toda esa condenación sobre sí mismo en la cruz. Dios no tiene que juzgarte porque Jesús fue juzgado por ti. ¡Él tomó toda la culpa de tus pecados!

Esto es una excelente noticia. Son las Buenas Nuevas. No hay ninguna razón por la que un cristiano camine en vergüenza. No hay razón para estar amargado o vivir en vergüenza. Antes de que nacieras, Él sabía cada pecado que ibas a cometer —y Él pagó por ellos.

No importa lo que has hecho en tu pasado. No importa a quién has herido. No importa lo que otras personas te digan. Si has entregado tu vida a Cristo, estás perdonado.

Reflexiona sobre esto
  • ¿Existe un error en tu pasado por el que estás teniendo dificultad de perdonarte a ti mismo? ¿Qué puedes hacer al respecto?

  • ¿Por qué crees que nos resulta tan difícil aceptar el perdón de Jesús por los pecados que hemos cometido?


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"QUEMA TUS BARCOS"


"QUEMA TUS BARCOS"
Cuenta una leyenda japonesa que un día en la mañana el emperador recibió un mensaje de una de las islas de la península, en el mensaje se le comunicaba que estaba desembarcando un ejército extranjero con cierto número de hombres con la clara intención de invadir el Japón, el emperador sin expresar ningún signo de preocupación mando llamar a su mejor general.
El general al estar en presencia del emperador se le entera de la situación y el emperador se dirige a él dándole la siguiente misión: Tomaras 500 hombres y te embarcas con ellos a repeler el avance de los enemigos del Japón. El general de inmediato le responde al emperador: Pero señor, nos superarán 3 a 1, necesitaré más hombres. El emperador con seriedad y seguridad le contesta: Por eso te estoy mandando a ti, porque tú eres mi mejor general y sé que si triunfas o fracasas lo harás con honor y dignidad.
El general sin más que decir se retira y se embarca así esa isla con sus 500 hombres, en el camino ve las caras de sus hombres los cuales solo mostraban desaliento, derrota y preocupación para lo cual se pone a pensar qué hacer para motivarlos, al llegar a la isla y al desembarcar todos sus hombres se le ocurre una idea, de inmediato da la orden a sus arqueros de quemar los barcos, los arqueros sorprendidos obedecen la orden, los soldados al ver qué se empiezan a quemar los barcos entre ojos se miran unos a otros pensando qué le estará pasando a su general. Por su cabeza no se podían imaginar que estaba pasando, ni siquiera por su mente podían pensar mal de su general, en ese momento su general se dirige a ellos y les dice: Señores, no hay retirada, la única manera de salir con vida de está isla es con la victoria, para esto nos preparamos y fuimos entrenados, tenemos los conocimientos, las habilidades, las armas y las herramientas necesarias para triunfar, y así fue, sus soldados totalmente empoderados obtuvieron la victoria.
Lo mismo pasa cuando nos proponemos alcanzar nuestras metas, sueños y propósitos en la vida, nos superarán 3 a 1, el primer enemigo serás tú mismo, el segundo será tu familia y el tercero tus amigos, en ocasiones serás superado 4 a 1 y ese cuarto enemigo puede ser tu pareja, pero si quemas tus barcas que son las excusas, los malos hábitos, el qué dirán, el qué piensan los demás, quejarte, procrastinar, postergar, levantarte tarde, no leer, no invertir en ti, culpar a los demás, etcétera, y si cuentas con los conocimientos, habilidades y herramientas necesarias no tendrás más que alcanzar el éxito y la victoria, quema tus barcas para que en tus emprendimientos no haya retiradas.
¡¡¡¡Señores, no hay !!!

viernes, 3 de julio de 2026

La Fuerza de Voluntad No Va a Resolver tu Problema


Por Rick Warren

“Amo la ley de Dios con todo mi corazón, pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí”. Romanos 7:22-23 (NTV)

Hay una guerra interna en ti que va a durar toda tu vida entre lo que solías ser y en lo que te has convertido en Jesucristo. Pablo, el misionero más condecorado en la historia del cristianismo y el autor de la mayor parte del Nuevo Testamento, luchó con esto mismo.

La Biblia dice en Romanos 7:22-23, “Amo la ley de Dios con todo mi corazón, pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí” Romanos 7:22-23 (NTV).

Odio tener que decirte esto, pero siempre vas a tener esta batalla. Nunca podrás superarla. No puedes leer suficientes Escrituras como para hacer desaparecer las tentaciones. No podrás esconderte de ellas.

Hasta que no llegues al Cielo, estarás en medio de una batalla sin cuartel entre tus dos naturalezas. Yo he sido un creyente por mucho tiempo, pero mi vieja naturaleza sigue ahí. Mi vieja naturaleza quiere que yo sea orgulloso, lujurioso, egoísta, engañoso, y francamente pecaminoso.

La pregunta es, ¿qué vas a hacer al respecto?

La fuerza de voluntad no va a resolver el problema. Sólo porque deseas cambiar y pones todas tus fuerzas en hacer ese cambio no significa que vas a poder hacerlo. Es posible que funcione por un tiempo, pero te cansarás y pararás de hacer el esfuerzo.

En tu caminar espiritual, desearás optar por seguir tu nueva naturaleza, es decir, decidirás el no seguir tu vieja naturaleza. Por ejemplo, si eres tentado por la lujuria, pero de inmediato te alejas de la tentación, no alimentarás más al viejo hombre. Si, cuando eres tentado con el orgullo, recuerdas de tu dependencia de Dios, tu vieja naturaleza no podrá durar mucho.

Reflexiona sobre esto
  • ¿De qué manera ves tu vieja naturaleza luchando con tu nueva naturaleza diariamente?

  • ¿Cómo puedes prepararte para tener éxito en estas situaciones?


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Elige la Esperanza

Por Rick Warren “Una cosa quiero tener presente y poner en ella mi esperanza: El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades...