viernes, 25 de septiembre de 2026

La Comparación Siempre nos lleva a la Codicia


Por Rick Warren / “Es mejor ser feliz con lo que se tiene que querer siempre tener más y más”. Eclesiastés 6:9a (PDT)

El primer paso para convertirse en una persona satisfecha es dejar de compararse con los demás. ¡El problema es que compararnos es uno de nuestros pasatiempos favoritos! Lo hacemos naturalmente todo el tiempo.

Entras en la casa de alguien y lo primero que haces es hacer comparaciones: "¡Me gusta ese piso! ¡Mira esa cortina! Guau, ¡qué televisión!" Pasas por delante de alguien y piensas: "Me gusta cómo lleva el cabello; el mío se ve terrible hoy”. Estás constantemente comparando, y te mantienes frustrado. ¡Tienes que dejar de hacerlo! Si vas a aprender a contentarte, debes dejar de comparar tu vida con la de los demás.

También debes aprender a admirar sin tener que adquirir. Debes aprender a regocijarte en la prosperidad de otras personas sin sentir celos ni envidia, ni pensar que tú también debes tener lo que ellas tienen.

Este es uno de los grandes principios que los estadounidenses no entienden. ¡No es necesario poseerlo para disfrutarlo! Tal vez te guste ir de vacaciones a las montañas. ¿Por qué tienes que ir a comprar una cabaña en la montaña cuando puedes alquilarla o incluso pedirla prestada la única vez al año que vas a las montañas? Ser dueño de algo no es la única manera de disfrutarlo.

No es solo una buena idea dejar de comparar; es un mandamiento. Éxodo 20:17 dice: “No codicies la casa de tu prójimo … ni nada que le pertenezca” (NVI).

Codiciar significa tener un deseo incontrolado de adquirir algo. Es un pecado tan importante que su prohibición está incluida en los Diez Mandamientos. Codiciar implica aferrarse a algo con tanta fuerza que no estás dispuesto a soltarlo. Si Dios te da algo y luego te pide que lo entregues, pero no puedes hacerlo, entonces tú no lo posees; eso te posee a ti. 

Dios no está diciendo que nunca debas desear algo. Eso no es cristianismo; eso es budismo. Los deseos no son malos. De hecho, tus deseos vienen de Dios. Pero cuando un deseo no se controla, se convierte en codicia. Cuando deseas algo que no es tuyo, eso es malo. Pero un deseo no es algo negativo.

Nada puede lograrse a menos que desees hacerlo. No puedes ser más semejante a Cristo sin desear ser más como Cristo. Por ejemplo, no puedes ser una persona más amorosa sin desear ser una persona más amorosa. No puedes ser una persona más generosa sin desear ser una persona más generosa. El deseo no es malo hasta que se vuelve incontrolable y crees que debes tener más, más, más. La raíz de ese tipo de deseo es compararse con los demás.

No puedes tener una vida feliz hasta que aprendas a no comparar. ¿Por qué nunca deberías comparar? Porque la comparación siempre conduce a la codicia.

"Es mejor ser feliz con lo que se tiene que querer siempre tener más y más" (Eclesiastés 6:9 PDT).

Reflexiona sobre esto
  • ¿Cómo podría cambiar tu perspectiva sobre tus propias posesiones para que puedas regocijarte con los demás por sus posesiones?

  • ¿Con qué crees que Dios quiere que llenes tu vida en lugar de llenarla de posesiones?

  • Los cristianos hablan mucho acerca de que Dios les da los deseos de su corazón. ¿Qué tipo de deseos crees que Dios quiere darte?


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Oler café 5 minutos reduce ansiedad y fatiga, según estudio



El simple acto de percibir el aroma del café podría generar cambios en el estado de ánimo mucho antes de que la bebida toque los labios. Un estudio realizado por la Universidad Farmacéutica Showa, en Japón, y publicado en la revista Nutrients, reveló que la exposición al olor de una taza recién preparada durante cinco minutos se asoció con una reducción de emociones negativas y modificaciones en la actividad cerebral de adultos jóvenes.

La investigación contó con la participación de 20 voluntarios con edades comprendidas entre 20 y 29 años. Los asistentes se sentaron frente a una infusión elaborada con 20 gramos de café molido y 400 mililitros de agua calentada a 85 °C. El recipiente se colocó a una distancia de aproximadamente 50 centímetros de cada persona. Durante la exposición, los científicos registraron las ondas cerebrales mediante una diadema portátil, además de monitorear el ritmo cardíaco y su variabilidad. Los participantes también completaron un cuestionario que evalúa tensión, ansiedad, depresión, ira, vigor, fatiga y confusión.

Tras inhalar el aroma, los voluntarios reportaron menos fatiga, tensión, ansiedad, confusión y desánimo. Sin embargo, el nivel de vigor no experimentó un incremento claro, lo que sugiere que la experiencia no generó una sensación inmediata de energía, sino más bien una atenuación de estados emocionales desagradables. El olfato mantiene una conexión estrecha con regiones cerebrales vinculadas a la memoria y las emociones, por lo que un aroma familiar puede activar asociaciones con rutinas diarias, momentos de descanso o experiencias previas.

El equipo detectó un aumento en un índice de relajación calculado a partir de señales del electroencefalograma (EEG), que combina la actividad de distintos tipos de ondas cerebrales como alfa, beta y theta. No obstante, los investigadores advierten que el cambio absoluto de este índice fue reducido y que aún se desconoce qué magnitud sería necesaria para reflejar una relajación fisiológicamente relevante.

El aroma del café se vinculó con menos fatiga, tensión, ansiedad, confusión y desánimo, aunque no mostró un aumento claro del vigor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En contraste, la frecuencia cardíaca y la variabilidad del pulso no presentaron modificaciones evidentes. Tampoco se observó una relación consistente entre quienes manifestaron sentirse mejor y aquellos que mostraron mayores cambios en el EEG. El estado de ánimo, las ondas cerebrales y la actividad cardiovascular no respondieron como un mecanismo unificado.

Ausencia de grupo de control limita las conclusiones

El estudio no incluyó un grupo de comparación. No hubo participantes expuestos a una habitación sin aroma, a otro olor ni a un placebo. Por esta razón, no es posible afirmar que el café haya sido la causa exclusiva de los cambios observados. El descanso de cinco minutos, la comodidad del entorno del laboratorio o las expectativas positivas relacionadas con el café también pudieron haber influido en los resultados. Investigaciones previas ya habían señalado que un aroma similar al del café puede mejorar el rendimiento en ciertas tareas debido a las expectativas que genera en las personas.

El electroencefalograma registró un aumento en un índice de relajación tras la exposición al olor del café, pero el cambio fue reducido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, el trabajo no evaluó en detalle los hábitos de consumo de los participantes, sus preferencias por el café, la familiaridad con su olor o la capacidad olfativa de cada voluntario. Tampoco se midió de forma continua la concentración del aroma ni las condiciones ambientales durante el experimento.

Los autores del estudio sugieren que futuras investigaciones deberían comparar el café con otros olores y con una condición sin fragancia, además de incluir una muestra más amplia de participantes y registrar sus expectativas. Este diseño permitiría distinguir qué parte de la reacción es atribuible al aroma en sí y cuál a las asociaciones personales que este despierta.

Más allá de los efectos olfativos, el café contiene polifenoles, antioxidantes y una pequeña cantidad de fibra, componentes que se han vinculado con efectos favorables para la microbiota intestinal, la reducción de la inflamación y la salud metabólica. Algunas investigaciones también exploran su posible relación con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y deterioro cognitivo, aunque estos resultados no implican que la bebida por sí sola prevenga dichas afecciones.

La forma de preparar el café puede marcar una diferencia. El café filtrado reduce la presencia de cafestol y kahweol, compuestos que permanecen en infusiones sin filtro —como las elaboradas en prensa francesa— y que pueden elevar el colesterol LDL. Añadir un poco de leche no parece neutralizar los antioxidantes, pero los especialistas recomiendan moderar el consumo de jarabes, cremas y azúcar.

También se aconseja consumir café durante la mañana o antes del mediodía para minimizar el riesgo de que la cafeína altere el sueño. Quienes prefieran una taza más tarde pueden optar por café descafeinado, que conserva gran parte de los polifenoles y otros compuestos presentes en la versión tradicional.


jueves, 24 de septiembre de 2026

El Temor te Mantiene Alejado de la Bendición Financiera de Dios


Por Rick Warren

“Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata. A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más y tendrán en abundancia; pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen”. Mateo 25:28-29 (NTV)

¿Qué evita que invirtamos nuestras vidas? ¿Qué evita que nos movamos hacia la libertad financiera? Te diré lo que es: temor.

En la Biblia puedes encontrar los principios financieros que Dios garantiza. Dios promete que si los cumples, serás bendecido. Pero requieren de fe, y eso atemoriza a muchas personas. Tienen temor de hacer las cosas a la manera de Dios.

Muchos tipos de temores pueden detenerte. Uno de ellos es la duda de uno mismo. Has fallado en el pasado, así que nunca quieres volver a intentarlo. Pero solo porque tú fallaste no significa que te rindas. Todos fallan. ¡Es la única manera de aprender lo que sí funciona! Dios usa a personas comunes que siguen intentando en lugar de rendirse.

Hubo dos discípulos que negaron a Jesús antes de su crucifixión: Judas y Pedro. Ellos cometieron el mismo pecado, pero la diferencia fue la forma en la que cada uno reaccionó a su falta. Judas sintió una gran lástima, se deprimió y se quitó la vida. 

Pedro, sin embargo, se dio cuenta de que lo que había hecho estaba mal, así que oró y se arrepintió y pidió el perdón de Dios. Entonces Jesús eligió que Pedro predicara en el Pentecostés, y 3000 personas fueron salvas el primer día. Jesús eligió construir la iglesia sobre el más grande error de todos.

¡Qué gran Dios! Él no escogió a una super estrella. Él eligió al tipo que había cometido el error más grande.

Es posible que te hayas equivocado seriamente en tus finanzas en el pasado. Pero no importa dónde has estado. Lo que importa es la dirección hacia donde tus pies se dirigen ahora. 

En la parábola de los talentos en Mateo 25, un hombre rico confió su dinero a sus sirvientes antes de salir para un largo viaje. Cuando regresó, les pidió cuentas. De los tres, dos de ellos duplicaron el dinero del amo, pero el tercero tuvo temor y escondió su porción en lugar de trabajarla e invertirla. Su temor decepcionó y enojó a su amo, quien dijo: “Quítenle el dinero a este siervo y dénselo al que tiene las diez bolsas de plata” Mateo 25:28 (NTV). El amo le quitó todo lo que se le había dado al sirviente.

El temor a menudo aparece cuando intentamos hacer las cosas a la manera de Dios. Satanás intentará que ignores los principios de Dios para la administración del dinero haciéndote temer al fracaso o te hará dudar de tu capacidad para ser un buen mayordomo del dinero de Dios.

Pero si vas a tener éxito en la vida, debes enfrentarte a tus temores. ¡Tienes que hacer la única cosa que más temes!

Cuando avanzas con fe y sigues los mandatos de Dios para la paz financiera, experimentarás la bendición de Dios y aún más recursos y responsabilidad.

“A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más y tendrán en abundancia; pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen” Mateo 25:29 (NTV).

Reflexiona sobre esto
  • ¿Qué falla financiera de tu pasado ha evitado que te muevas hacia los principios financieros bíblicos de Dios para tu vida?

  • ¿Oras que Dios te dé más responsabilidades financieras como mayordomo de su dinero? ¿Por qué? ¿Por qué no?

  • ¿Qué parte de manejar el dinero a la manera de Dios te hace tener temor de ser obediente? Habla con Dios acerca de esos temores hoy.


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LONGEVIDAD EN EL RUNNING: CÓMO EVITAR EL ESTANCAMIENTO Y LAS LESIONES CRÓNICAS A FUTURO



LONGEVIDAD EN EL RUNNING: CÓMO EVITAR EL ESTANCAMIENTO Y LAS LESIONES CRÓNICAS A FUTURO
Correr durante muchos años no depende únicamente de acumular kilómetros. La longevidad deportiva requiere que el organismo continúe recibiendo estímulos suficientes para adaptarse, pero también que tenga la capacidad de recuperarse de ellos. Cuando el entrenamiento permanece durante meses o años con el mismo volumen, las mismas intensidades y los mismos recorridos, puede aparecer un estancamiento: el cuerpo deja de recibir un estímulo suficientemente diferente para generar nuevas adaptaciones y el corredor puede continuar acumulando fatiga sin obtener mejoras proporcionales.
La variación planificada es una de las herramientas más importantes para mantener la progresión. No significa cambiar todo constantemente, sino modificar de manera estratégica el volumen, la intensidad, la frecuencia, la densidad de las sesiones, el terreno y los estímulos de fuerza. Un corredor puede pasar por periodos de desarrollo aeróbico, trabajo de umbral, velocidad, fuerza máxima, potencia, preparación específica y recuperación. Esta alternancia permite desarrollar diferentes capacidades y evita que todo el entrenamiento dependa de un único tipo de estímulo.
La fuerza adquiere una importancia todavía mayor cuando se piensa en varios años de práctica. El entrenamiento de resistencia por sí solo no garantiza que músculos, tendones y estructuras articulares mantengan la misma capacidad para tolerar las cargas conforme cambia la edad, el historial deportivo o el volumen de entrenamiento. El trabajo de fuerza puede mejorar la capacidad de producir y absorber fuerza, mantener la función neuromuscular y aumentar la tolerancia de los tejidos a las demandas de la carrera. Para el corredor de fondo, esto no significa entrenar como culturista, sino desarrollar una musculatura capaz de responder repetidamente a miles de impactos y contracciones durante una sesión.
Las lesiones crónicas también deben interpretarse desde una perspectiva de carga acumulada. Una molestia que aparece repetidamente no siempre indica que exista una única estructura defectuosa. Puede existir una combinación de incremento excesivo del volumen, recuperación insuficiente, déficit de fuerza, cambios bruscos de terreno, alteraciones en la técnica asociadas a la fatiga o una exposición repetida a una demanda que supera la capacidad actual del corredor. Continuar entrenando exactamente de la misma manera mientras se intenta controlar únicamente el dolor puede mantener el problema durante meses.
La recuperación también forma parte de la planificación a largo plazo. El sueño, la disponibilidad energética, la alimentación, los días de menor carga y la distribución de las sesiones determinan en gran medida la capacidad para adaptarse. Entrenar más no siempre significa generar una adaptación mayor. Si la recuperación es insuficiente, el corredor puede acumular fatiga, disminuir la calidad de las sesiones y aumentar la probabilidad de que una carga que anteriormente toleraba bien se convierta en un problema.
Otro elemento fundamental es conservar diferentes capacidades a lo largo de la carrera deportiva. Incluso un corredor especializado en distancias largas puede beneficiarse de mantener fuerza, movilidad funcional, coordinación, velocidad, capacidad neuromuscular y cierta exposición a intensidades elevadas. Reducir progresivamente todo el entrenamiento a rodajes cómodos puede disminuir algunas capacidades que también contribuyen a la eficiencia y a la tolerancia de las cargas. La longevidad no consiste en entrenar cada vez menos, sino en conservar la mayor cantidad posible de capacidades con una dosis adecuada para cada etapa.
Un corredor que quiere mantenerse activo durante décadas necesita aprender a interpretar tendencias y no únicamente sesiones individuales. Una semana difícil no significa necesariamente que exista un problema, del mismo modo que una buena sesión no demuestra que toda la planificación sea adecuada. Cambios persistentes en el rendimiento, percepción del esfuerzo, recuperación, calidad del sueño, molestias musculoesqueléticas o capacidad para completar las sesiones pueden indicar que es necesario modificar la carga.
La verdadera longevidad en el running se construye con una combinación de estímulo, adaptación, recuperación y capacidad física. El objetivo no es evitar cualquier molestia ni mantener exactamente el mismo rendimiento durante toda la vida, sino desarrollar un organismo capaz de seguir adaptándose a nuevas demandas. Un corredor que entrena pensando en los próximos años no solo pregunta cuánto puede correr esta semana; también considera qué capacidades necesita conservar para seguir corriendo dentro de cinco, diez o veinte años.

La Comparación Siempre nos lleva a la Codicia

Por Rick Warren / “Es mejor ser feliz con lo que se tiene que querer siempre tener más y más”.  Eclesiastés 6:9a (PDT) El primer paso para c...