Ultimas Noticias
NOTICIAS ALREDEDOR DEL MUNDO
miércoles, 21 de octubre de 2026
Se inspiró mientras leía el periódico....
El poder de la indiferencia.....
Recordando a "El Gallo" Rafael Velasquez
Una pequeña mordida a la tentación y quedarás atrapado
Para mi papá, un día sin pescar era un día perdido. Se las arreglaba, sin importar lo que estuviera pasando, para ir a pescar durante al menos 30 minutos todos los días. Mientras observaba a mi papá pescar pez tras pez (mientras yo no pescaba nada), aprendí muy rápido que ningún pez muerde un anzuelo sin carnada.
No puedes simplemente tirar un anzuelo al agua y esperar pescar. Tienes que poner una carnada en el anzuelo, y un buen pescador conoce los diferentes tipos de peces y también los diferentes tipos de carnada.
Así como un pescador sabe cómo atraer diferentes tipos de peces, Satanás sabe cómo atraerte a ti. Conoce cuál es la carnada que más te atrae y lo que llama tu atención. Él sabe exactamente dónde está tu punto débil: esa necesidad emocional insatisfecha, ese tanque vacío o ese profundo deseo.
Es por eso por lo que tienes que pensar en lo que estás pensando. El anzuelo es el pecado, pero la carnada son las mentiras que Satanás sabe que eres más propenso a creer: “Si haces esto, te sentirás mejor; si haces aquello, será gratificante; y si haces esto otro, todo estará bien”.
Incluso cuando sabes que el anzuelo tiene carnada, es posible que aun así muerdas. ¿Por qué? Porque aceptas las mentiras que Satanás quiere hacerte creer. Si crees que puedes seguir mordiendo sin quedar enganchado, simplemente te estás engañando a ti mismo. La idea de que no saldrás herido es otra de las mentiras de Satanás.
Una de las mentiras más comunes es creer que la tentación siempre viene de algo externo a ti. Pero el verdadero problema no es externo.
Santiago 1:14 dice: "La tentación viene de nuestros propios deseos, los cuales nos seducen y nos arrastran" (NTV).
La tentación comienza con nuestros deseos internos, esos puntos vulnerables que Satanás usa como carnada. Esos deseos conducen a acciones pecaminosas, y esas acciones conducen a la muerte. Lo que piensas determina cómo te sientes y lo que sientes determina cómo actúas.
No te acostumbres a culpar a tus circunstancias. Cuando te sientas tentado, puedes pensar que no puedes evitarlo. ¡Claro que puedes evitarlo! Comienza cambiando tu forma de pensar.
Cuando te sientas tentado, detente y hazte esta pregunta: “¿En qué mentira estoy creyendo?”
Luego reemplázala con la verdad de Dios, que siempre te conducirá a la vida.
¿Qué mentiras sabe Satanás que eres más propenso a creer?
¿En qué ocasión pensaste que podías controlarte al “morder” la tentación? ¿Cuál fue el resultado?
¿Cómo puedes recordar la verdad de Dios cuando eres tentado?
Dios te ama, no importa lo que hayas hecho.
Debido a que somos humanos, hemos mordido el anzuelo de Satanás y hemos quedado atrapados en el pecado más veces de las que podemos contar. Pero no importa lo que hayas hecho o dónde hayas estado, tienes un lugar en la familia eterna de Dios listo y esperándote. La invitación sigue abierta para ti. Solo cree y recibe. ¿Estás listo? Aquí tienes una oración con la que puedes comenzar:
“Querido Dios, sé que cuando muera tendré que rendirte cuentas de mi vida. Confieso que te he ignorado. Sé que he pecado contra ti y he vivido según mi plan, no el tuyo. Quiero que eso cambie, comenzando ahora mismo. Quiero apartarme de mis pecados contra ti.
Gracias por enviar a Jesús a morir por todo lo que hice mal, para que yo no tenga que pagar el castigo. Sé que no merezco tu perdón. Sé que solo tu gracia puede salvarme.
Jesús, gracias por amarme tanto que tomaste toda mi culpa sobre ti. Me hiciste aceptable ante Dios y me abriste el camino al cielo y humildemente te pido que me salves. Te pido que me salves de los pecados y los hábitos que están arruinando mi vida en este momento. Yo creo en ti, Jesús. Y creo que cumplirás tu promesa de salvarme verdadera, inmediata, completa y eternamente. En tu nombre hago esta oración. Amén".
Si acabas de orar para aceptar a Jesús, por favor envíame un correo electrónico a NuevoComienzo@PastorRick.com y avísame al respecto. Me gustaría enviarte algunos materiales gratuitos para ayudarte a comenzar tu caminar con Jesús.
Marcos Apud, experto en longevidad: “Este es el hábito más beneficioso para mejorar la calidad del sueño”
Debora Paz / AS
El biohacker pone en valor los hábitos más sencillos frente a la obsesión por los suplementos, los protocolos y las últimas tendencias de bienestar.
Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes objetivos para quienes buscan cuidar su salud a largo plazo. Sin embargo, en plena fiebre por los suplementos, los protocolos de bienestar y las últimas tendencias en biohacking, Marcos Apud pone el foco en algo mucho más sencillo: recuperar los hábitos básicos. Con más de 26 años de experiencia profesional, este especialista en longevidad afirma que mejorar la salud no debería consistir en esperar a que aparezca un problema.
De hecho, Apud señala cuál considera que es uno de los principales errores que cometemos: “El mayor error es esperar”. Esperar a tener síntomas, un diagnóstico o algún problema evidente para empezar a cuidarse.
El sueño, uno de los pilares que más infravaloramos
Dentro de esa filosofía, el sueño ocupa un lugar fundamental. Apud considera que algunos de los hábitos más sencillos son también los que más impacto pueden tener, frente a la tendencia de buscar soluciones cada vez más sofisticadas. “Estamos infravalorando el poder del sueño, la alimentación o el ejercicio cotidiano. No se puede buscar el protocolo sofisticado, el suplemento de última generación, la técnica de moda, mientras se sigue durmiendo mal, comiendo ultraprocesados y sin moverse”, añade.
Por eso, para mejorar la calidad del sueño, su planteamiento parte de algo tan básico como dar prioridad a unos buenos hábitos de descanso y mantener una rutina saludable, antes de recurrir a soluciones más complejas. “Nuestro estilo de vida lo reescribe todos los días. Somos arquitectos de nuestra biología, no víctimas de ella”, insiste Apud.
Las señales que no deberíamos ignorar
Apud también insiste en la importancia de escuchar al organismo antes de que aparezca una enfermedad: “El cuerpo siempre avisa antes de que enfermemos”. Entre esas señales menciona problemas como una fatiga que no desaparece con el descanso, sueño poco reparador, irritabilidad, dificultades para concentrarse, alteraciones digestivas persistentes, infecciones frecuentes, pérdida de libido o dolores musculares y articulares que se mantienen en el tiempo.
Son síntomas que muchas personas terminan normalizando por el ritmo de vida. Para Apud, ahí está precisamente uno de los problemas: acostumbrarse a “funcionar pero no vivir”.
La caminata Japonesa, fuerza contra el envejecimiento
martes, 20 de octubre de 2026
Canción inspirada en el rechazo de una mujer....
Carta abierta a todos los que han perdido a sus padres.
Se inspiró mientras leía el periódico....
Se inspiró para escribir esta canción mientras leia el periódico... “Nuestro Juramento” es una canción boricua que se volv...
-
EL Venezolano ha sido un caso como muy pocos en la historia de las Grandes Ligas El venezolano José Altuve fue elegido como el Jugador...
-
Siete peloteros reforzarán a los campeones de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Cardenales de Lara, para afrontar su...




