miércoles, 23 de septiembre de 2026

Vivan a su propio ritmo


VIVAN A SU PROPIO RITMO
No estoy estableciendo ningún estatus específico. Simplemente vivo mi vida a mi propio ritmo. Doy lo que siento. Hago lo
que siento. No me preocupan las consecuencias, no espero respeto, no me preocupan los honores, no me preocupan los insultos.
En mi propia alegría, soy dueño de mi mente. Por eso aunque me insultan, no me siento ofendido. Recibo respeto, pero no me siento superior. Todo es igual. ¿Cuál es el trato? Quiero vivir mi vida a mi manera. No hay nada especial en ello. Y esto es lo que les enseño a mis sannyasins: vivan a su propio ritmo, vivan su propia alegría. No vivan por ninguna otra razón. Porque siempre que vivan por otra razón, tendrán que posponer la idea misma de vivir ahora, para vivir en el futuro.
Y eso es lo que genera sufrimiento. Y eso es lo que genera aflicción y decepción.
La gente que tiene un propósito en la vida, que tienen un deseo, que quiere lograr algún resultado, naturalmente va posponer vivir ahora para lograr su propósito. Trabajara muy duro ahora para lograr un resultado que llegará en el futuro.
Y si, quizá tenga éxito —cuya probabilidad es muy baja, hay una posibilidad de éxito de una entre cien— pero incluso si tienes éxito, te arrepentiras. Porque al lograr el éxito, te das cuenta: ¡no has logrado nada! Corriste tanto, te esforzaste tanto, ¿pero qué has logrado? No has logrado nada.
Y si fracasas, entonces también te
arrepientes: corriste tanto, sudaste tanto, ¿y qué has logrado? ¡No has logrado nada! Toda persona que vive para el futuro es infeliz.
Mi enseñanza es simple: vive ahora. El mañana nunca ha llegado, ni llegará jamás. Este momento es a la vez el medio y el fin en sí mismo. Yo te digo lo que quiero, vivo mi vida a mi manera. No me importan las consecuencias,
ni me preocupa que haya consecuencias.
Mi única enseñanza a mis sannyasins es que el amor y la meditación deben formar parte de su vida. La meditación debe convertirse en su ser interior y amar su comportamiento. La meditación debe convertirse en su alma y amar su conducta. La meditación debe convertirse en su mundo interior y amar su mundo exterior. Con la meditación deben alcanzar la estabilidad interior y con amor deben compartir con los demás todo lo que obtienen al permanecer estables interiormente; ¡entonces la vida es bendecida!
Osho

Eres Solamente el Administrador de tu Dinero


Rick Warren / “Cierta vez, cuando un hombre decidió irse de viaje. Llamó a sus empleados y les encargó su dinero. El hombre sabía muy bien lo que cada uno podía hacer. Por eso, a uno de ellos le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil, y a otro mil. Luego se fue de viaje”. Mateo 25:14-15 

Jesús dice en Mateo 25:14-15: “cierta vez, cuando un hombre decidió irse de viaje. Llamó a sus empleados y les encargó su dinero. El hombre sabía muy bien lo que cada uno podía hacer. Por eso, a uno de ellos le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil, y a otro mil. Luego se fue de viaje” (TLA).

En esos días no había ningún banco, entonces cuando este hombre rico se fue de viaje por un largo tiempo, él confió su propiedad a sus sirvientes. Cuando regresó, les pidió cuentas de su servicio; él quería saber qué habían hecho con su dinero.

A esto se le llama mayordomía —está relacionado con la antigua palabra en español para “administrador”. La primera ley de la libertad financiera es la ley de la posesión: Todo lo que tienes pertenece a Dios. ¡Solo eres un administrador!

Somos llamados a ser mayordomos de nuestro tiempo. Somos llamados a ser mayordomos de nuestra influencia. Somos llamados a ser mayordomos de nuestra salud, nuestras relaciones y nuestras oportunidades. Dios te llama a ser mayordomo o administrador de todo lo que tienes.

Puedes decir, “¡Espera un minuto! Yo trabajé por mi dinero, y ahora ¿me quieres decir que no es mío?” ¿De dónde crees que obtuviste tu cuerpo para trabajar por tu dinero? ¿De dónde crees que obtuviste la mente para trabajar por ello? ¿de dónde crees que obtuviste la energía para trabajar por ello? ¿De dónde crees que obtuviste la inteligencia para trabajar por ello? Todo lo que tienes es un regalo de Dios. En realidad, no eres propietario de nada en la vida; todo es un préstamo.

Solo vas a usar el dinero de Dios mientras estés aquí en la tierra. Él te lo prestó por unas pocas décadas. Él se lo prestó a alguien antes de ti, y Él se lo va a prestar a alguien más cuando mueras. No lo posees; el Maestro es propietario de todo. Todo está administrado.

¿Sabes cuál es la señal de que olvidaste la ley de la posesión? Cuando crees que tu dinero es tuyo, te preocupas por eso. Sientes presión y estrés que no deberías tener.

La administración del dinero es una disciplina espiritual. Dios está observando cómo manejas tu dinero para ver qué riquezas espirituales Él te puede confiar en el cielo. Esto puede hacerte sentir presión, pero en realidad hay libertad en la ley de la posesión.

Cuando recuerdas que Dios es el dueño y tú eres el administrador, te preocuparás mucho menos y te enfocarás más en administrar bien el dinero de Dios.

Reflexiona sobre esto
  • Si fueras el administrador de un negocio, ¿tendrías toda la presión de tener éxito como el dueño? ¿Seguirías buscando que el negocio tuviera éxito tanto como el dueño lo hace? ¿Por qué o por qué no?

  • ¿Cómo aprendes una disciplina espiritual como la administración del dinero?

  • ¿Qué papel juega la oración en tus decisiones financieras? ¿Por qué es la oración importante en la administración del dinero?


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La Biblia no habla de Dios


MAURO BIGLINO — EL TRADUCTOR QUE PASÓ AÑOS TRABAJANDO PARA EDITORIALES CATÓLICAS Y DECLARÓ QUE LA BIBLIA NO HABLA DE DIOS

Mauro Biglino, nacido en Turín en 1950, dedicó décadas al hebreo bíblico antiguo hasta convertirse en traductor de referencia para Edizioni San Paolo — una de las principales editoriales católicas de Italia y Europa. Tradujo 19 libros del Antiguo Testamento directamente desde la Biblia Hebraica Stuttgartensia, el texto crítico primario del hebreo bíblico usado como referencia en toda la academia bíblica mundial. También realizó ediciones interlineales de los Doce Profetas Menores para Edizioni Paoline en Roma. Sus traducciones fueron publicadas, aceptadas y usadas en ediciones interlineales oficiales de la Biblia durante más de una década.

El método que Biglino propone antes de llegar a sus conclusiones es simple pero radical: hacer como si los autores bíblicos estuvieran registrando hechos históricos reales, sin alegorías, sin teología, sin las capas doctrinales acumuladas en 2,000 años de interpretación. Si se retiran esas capas y se lee el texto hebreo literalmente, el cuadro cambia de forma radical. Lo que emerge ya no es la historia de un Dios espiritual y trascendente — es una historia enteramente física de seres que interactuaron con la humanidad en términos concretos, materiales y verificables en el propio texto.

En hebreo bíblico, Elohim es una forma plural. El sufijo -im es la terminación masculina plural estándar — la misma de serafim o querubim, que nadie traduce en singular. Todas las traducciones canónicas del mundo — católicas, protestantes, ortodoxas — vierten Elohim como "Dios" en singular. Biglino sostiene que esa decisión no tiene justificación filológica sino teológica: fue una elección tomada en los siglos posteriores al texto para ajustar la lectura a la doctrina monoteísta emergente. El texto hebreo dice seres, en plural. Las biblias que conocemos dicen Dios, en singular.

En 2015, Biglino publicó La Bibbia non parla di Dio (Mondadori) — su obra central y más leída. La tesis es directa: leída literalmente desde el hebreo, la Biblia no habla de Dios ni de nada divino. Habla de una historia física — de seres llamados Elohim con conocimiento tecnológico superior que interactuaron con la humanidad, la crearon, la gobernaron y tuvieron conflictos internos de poder entre sí. La cita que resume todo el libro: "El Dios espiritual, trascendente, omnisciente y omnipotente no tiene correlato en ninguna palabra presente en la lengua hebrea." No lo dice un ateo — Biglino se declara agnóstico, y no habla de si Dios existe o no. Lo dice alguien que pasó años traduciendo ese texto para editoriales católicas.

La lectura literal produce detalles que la traducción convencional oculta. La palabra Tselem — traducida como "imagen" en "hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza" — tiene en su raíz consonántica el significado de información que define y contiene la forma. Biglino la lee como una transferencia de material genético de los Elohim al homínido ya presente en la Tierra. Ruach Elohim — traducido como "el Espíritu de Dios que se movía sobre las aguas" — tiene una raíz que en otros pasajes bíblicos describe el vuelo de aves rapaces que se deslizan sin mover las alas. El mismo patrón aparece en textos sumerios describiendo algo que flotaba sin propulsión visible. Lo que 2,000 años de teología llaman Espíritu Santo y dignidad humana, el hebreo literal puede describir en términos físicos y técnicos.

Los Elohim del texto bíblico leído literalmente comen, se cansan, tienen emociones, se desplazan, necesitan descanso, negocian y se hacen la guerra entre sí. No se comportan como un Dios espiritual y omnipotente. Biglino conecta su descripción con la de los Anunnaki sumerios — los seres descritos en los textos cuneiformes de Mesopotamia como creadores de la humanidad y gobernadores locales con conflictos internos de poder. Dos tradiciones distintas. La misma descripción de fondo.

Cuando Biglino comenzó a publicar estas conclusiones, su relación con Edizioni San Paolo terminó. La declaración de la editorial se convirtió en la frase más citada de toda su trayectoria: "Su ejercicio filológico es aceptable, pero sus conclusiones son inaceptables." La respuesta institucional de la academia teológica no ha sido el debate filológico — ha sido el silencio o el descarte por autoridad. Ningún crítico ha señalado errores específicos en su trabajo con el texto hebreo. La contradicción sigue sin resolverse: el trabajo filológico se acepta. Las implicaciones se rechazan. Sin argumento textual que las refute. Biglino continúa publicando, conferenciando y respondiendo — con el texto en la mano — cada vez que alguien lo cuestiona.

"El Dios espiritual, trascendente, omnisciente y omnipotente no tiene correlato en ninguna palabra presente en la lengua hebrea."

¿Por qué esa afirmación es inaceptable si la filología que la sostiene es aceptable?

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EL EFECTO PLACEBO Y LA EXPECTATIVA: CUANDO LO QUE ESPERAMOS TAMBIÉN MODIFICA EL RENDIMIENTO


EL EFECTO PLACEBO Y LA EXPECTATIVA: CUANDO LO QUE ESPERAMOS TAMBIÉN MODIFICA EL RENDIMIENTO
El rendimiento deportivo no depende exclusivamente de variables fisiológicas. Lo que el corredor espera de una intervención también puede modificar su experiencia del esfuerzo y, en determinadas circunstancias, su rendimiento. Este fenómeno forma parte de un complejo sistema de expectativas, aprendizaje, percepción y respuestas fisiológicas conocido como efecto placebo.
Supongamos que un corredor recibe una bebida que cree que mejorará notablemente su rendimiento, aunque la bebida no contenga un ingrediente fisiológicamente activo. Si su expectativa es suficientemente fuerte, puede experimentar una menor percepción de esfuerzo o una mayor confianza para mantener determinado ritmo. El efecto no significa que todo esté en la cabeza; significa que el cerebro participa activamente en la regulación del comportamiento y de la percepción del esfuerzo.
La expectativa puede modificar la interpretación de las señales provenientes del organismo. Sensaciones como fatiga, dolor, dificultad respiratoria o esfuerzo muscular no son simplemente lecturas directas de un sensor interno. El cerebro las integra con información contextual, experiencias anteriores y expectativas sobre lo que está ocurriendo.
Algo similar puede suceder con el calzado. Si un corredor considera que un determinado modelo le proporciona mayor eficiencia, seguridad o velocidad, esa expectativa puede influir en cómo percibe la carrera. Eso no significa que el calzado no tenga efectos mecánicos reales; significa que la respuesta final puede incluir tanto componentes físicos como psicológicos.
La música ofrece otro ejemplo. Una canción asociada con activación o confianza puede modificar el estado de ánimo y la percepción del esfuerzo. El resultado puede traducirse en cambios reales en el ritmo, la tolerancia al esfuerzo o la disposición para continuar.
Pero existe una diferencia importante entre placebo y marketing. Que una persona crea que un producto funciona no significa que cualquier producto pueda producir una mejora significativa. Los efectos dependen del contexto, de la expectativa generada, de la persona y de la intervención.
Además, las expectativas también pueden ser negativas. Si un corredor cree que el calor lo hará rendir mal, que determinado ritmo será imposible o que una molestia necesariamente empeorará, esa anticipación puede modificar su percepción y comportamiento. El fenómeno se relaciona con el efecto nocebo: expectativas negativas que pueden aumentar síntomas o empeorar la experiencia del esfuerzo.
Esto tiene una aplicación interesante en el entrenamiento. La comunicación del entrenador puede influir en las expectativas del atleta. Explicar una sesión como una amenaza enorme puede generar una percepción muy diferente que presentarla como una carga exigente pero controlable.
La conclusión tampoco es que el corredor deba engañarse. Las expectativas no pueden sustituir el entrenamiento, la recuperación, la nutrición ni las adaptaciones fisiológicas. Pero ignorar el componente psicológico también sería incompleto.
El rendimiento surge de la interacción entre lo que el cuerpo puede hacer y cómo el cerebro interpreta, regula y utiliza esa capacidad. En determinadas condiciones, creer que una intervención ayudará no solamente cambia la percepción del corredor: puede cambiar de manera medible la respuesta que presenta durante el esfuerzo.

martes, 22 de septiembre de 2026

La Recompensa de Dios por una Sabia Administración del Dinero


Por Rick Warren

“Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Mateo 25:21 (NVI)

El dinero es la prueba amarga de tu fidelidad. Dios lo usa más que cualquier otra cosa en tu vida para probar tu fe. ¿Por qué? Porque es una de las cosas que más trabajo nos cuesta manejar.

Mira las recompensas que Dios nos da por un sabio manejo del dinero: “Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Mateo 25:21 (NVI).

La ley de compensación es esta: Dios te recompensará por el buen manejo del dinero. Hay tres pasos para esta recompensa basados en Mateo 25:21: afirmación, promoción y celebración.

Dios te afirma diciendo: ‘¡Buen trabajo! Te estaba probando para ver si eras digno de confianza con lo que te di, y pasaste la prueba. ¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel!”

El segundo paso es la promoción. Como has mostrado fidelidad con pocas cosas, Dios te dará una responsabilidad mayor.

Mientras muestras responsabilidad, Dios celebrará contigo. ¡Compartirás la felicidad de Dios!

Jesús dijo: “Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas” Mateo 6:24 (NVI).

Date cuenta de que no dice que no deberías servir a Dios y al dinero. Dice que no se puede. Es imposible. Nadie puede servir a dos señores. Así que tendrás que decidir qué ocupará el primer lugar en tu vida: Dios o el dinero. 

El dinero es un fantástico servidor, pero un terrible amo. Cuando te controla, siempre estás bajo estrés. Estás siempre preocupado. Siempre estás nervioso. Cuando tú controlas tu dinero, cuando es tu sirviente, te sirve. Cuando el dinero trabaja para ti en vez de que tú trabajes para el dinero, entonces tienes paz.

Reflexiona sobre esto
  • Si Dios hiciera auditoría de tus finanzas, ¿qué calificación te daría, y por qué?

  • ¿Por qué querrías que Dios te diera mayor responsabilidad?

  • ¿Cómo puedes manejar tu dinero más sabiamente para que trabaje para ti en vez de que te controle?


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Vivan a su propio ritmo

VIVAN A SU PROPIO RITMO No estoy estableciendo ningún estatus específico. Simplemente vivo mi vida a mi propio ritmo. Doy lo que siento. Hag...