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sábado, 26 de septiembre de 2026

Cómo mantener un pene saludable y en forma


Marta Villalba / Cuidate plus

¿Sabías que una disfunción eréctil puede ser un predictor de enfermedad cardiovascular o alteración metabólica? Cuidar de los genitales ayuda a prevenir afecciones, por lo que es importante seguir unas rutinas de higiene y prevención

Mantener unos genitales sanos influye en el bienestar general de un hombre. Es más, algunas afecciones esconden enfermedades (por ejemplo, una disfunción eréctil puede ser el primer síntoma de enfermedad cardiovascular o de alteración metabólica), por lo que cuidar del pene para que esté en forma y saludable es más importante de lo que a veces se pueda pensar.  

Entre las afecciones más frecuentes atendidas por los especialistas en urología se encuentra la balanitis (inflamación del glande y del prepucio), que se produce por unos hábitos higiénicos deficientes y puede conllevar a que el paciente desarrolle fimosis. La infección por hongos o micosis en el glande, las infecciones de transmisión sexual como el Virus del Papiloma Humano (VPH) o la disfunción eréctil son también motivos de consulta habituales. 

El doctor Danilo Rodríguez, urólogo de la Clínica Corachan, subraya la importancia de estar atentos a los cambios de color, la decoloración o la aparición de manchas oscuras o pecas y, sobre todo, a las verrugas, ya que si estas últimas no se tratan van degenerando con el tiempo y terminan formando células cancerígenas.  

Sobre la disfunción eréctil, el urólogo advierte de que puede derivar en la enfermedad de Peyronie, que es muy frecuente entre pacientes de entre 50 y 60 años: “Un 20-30% de las consultas vienen por este problema en el que los pacientes sufren disfunción eréctil y entonces tratan de tener una penetración forzada con el pene con una erección que no es adecuada y se van creando microlesiones dentro del mismo”. 

Señales que pueden indicar una mala salud del pene 

Muchas de estas afecciones del miembro viril pueden prevenirse siguiendo unas pautas de higiene y llevando un estilo de vida saludable, coinciden los especialistas consultados por CuídatePlus. ¿Cuándo sospechar que algo no va bien? Existen algunas señales que pueden indicar que la salud del pene se ha resentido. Ángel Luis Guillén, psicólogo, sexólogo y director del Centro de Psicología y Sexología Psicopartner enumera las principales:

  • La falta de erección (completa o parcial) como una imposibilidad de tener o mantener la erección.
  • Problemas en la eyaculación que incluye la eyaculación dolorosa, la eyaculación precoz, aneyaculación (imposibilidad de eyacular) o eyaculación retardada (dificultad en conseguir eyacular)
  • Afecciones en la piel del pene o verrugas genitales o secreción debidas a infecciones de transmisión sexual que pueden causar dolor, picor o escozor.
  • Anorgasmia o incapacidad para llegar al orgasmo a pesar de una estimulación adecuada.
  • Disminución o falta total de deseo sexual y excitación. 

Una higiene correcta, básica para un miembro saludable 

Todos los especialistas destacan como principal medida para mantener unos genitales masculinos saludables tener una higiene adecuada de toda la zona. Para ello, “cada vez que se orina, hay que retraer el prepucio”, explica el urólogo Rodríguez, quien aconseja lavar y secar bien este órgano.  

“No todos los hombres saben que es muy importante el lavado correcto del pene dejando el glande al descubierto (si no hay circuncisión) para limpiar cualquier secreción (esmegma) y evitar irritaciones o infecciones. Asimismo, es importante el secar con cuidado para quitar la humedad”, apunta Guillén. Este especialista destaca como medida de prevención el lavado del pene después de mantener relaciones sexuales y/o masturbarse.  

Preservativo en las relaciones y lubricante en la masturbación 

Otra medida básica para mantener el órgano viril sano es el uso del preservativo en las relaciones sexuales, especialmente en el caso de no tener una pareja estable. Es el método más eficaz para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS). “En la penetración es conveniente utilizar un método de barrera porque la otra persona puede tener alteraciones de verrugas vaginales o anales”, avisa Rodríguez.  

Y es necesario fijarse “en la fecha de caducidad y conservarlos en un lugar seco y fresco, no en la cartera o en la guantera del coche”, precisa Guillén. Este especialista recomienda, además, la utilización de lubricante en la masturbación “para evitar que aparezcan rozaduras o sensibilidad en la piel”. 

Vida sana y sexo continuo mantienen el pene en forma 

Para Francois Peinado Ibarra, jefe de urología del Hospital Ruber Juan Bravo, lo más importante para la salud de los órganos genitales masculinos y evitar la disfunción eréctil es llevar una vida sana y controlar los factores de riesgo. Esto es, “tener una dieta saludable, hacer ejercicio físico moderado y controlar la hipertensión y el colesterol. Todo eso va a repercutir muy positivamente en la salud del pene y, consecuentemente, en la capacidad de erección”. 

Este especialista refiere como muy importante tener una actividad sexual continua, es decir, no solo relaciones sexuales, sino también masturbarse. Estas dos prácticas no solo cuidan de los genitales, también actúan como un bálsamo a nivel psicológico y mental.  

“Masturbarse es una costumbre muy positiva por muchos motivos y también ayuda a mantener un equilibrio hormonal. Las erecciones favorecen la salud del pene. Y las personas que eyaculan más de 21 veces al mes se ha demostrado que su probabilidad de cáncer de próstata es menor frente a los que eyaculan muchísimo menos”, detalla Peinado.  

Nivel de testosterona 

Otro indicador fundamental que valoran los urólogos es el nivel de testosterona, la principal hormona sexual masculina. Esta disminuye con el envejecimiento y puede incrementarse de forma natural o con terapia cuando está por debajo de determinados límites establecidos y el médico ha diagnosticado hipogonadismo o andropausia (el tratamiento consiste en la aplicación de gel, parches o inyecciones).  

¿Los ejercicios de Kegel son beneficiosos para el pene? 

Ejercitar el suelo pélvico con ejercicios de Kegel no influye directamente en el fortalecimiento del órgano viril en el sentido de conseguir una hipertrofia porque ahí no hay músculos, aclara Peinado. Sin embargo, es recomendable su práctica porque tiene un efecto indirecto en el estado físico del pene: “Este entrenamiento tiene un efecto, sobre todo, en la micción y la vejiga. Y lógicamente cuanto mejor esté mejor el suelo pélvico pues puede favorecer la salud del pene de forma indirecta porque al final estamos hablando de todo un conjunto. Igual que los problemas de próstata afectan a la erección, pues los ejercicios de Kegel favorecen de alguna forma la salud del pene”. 

domingo, 20 de septiembre de 2026

¿Qué otros ejercicios o estiramientos complementarios existen para fortalecer o relajar el suelo pélvico en hombres?


Para lograr un suelo pélvico saludable no solo se requiere fuerza, sino también flexibilidad y equilibrio neuromuscular. Si los músculos de la pelvis están demasiado tensos (hipertonía), la circulación sanguínea se reduce; por ello, es tan importante estirar y relajar la zona como fortalecerla.

Ejercicios de fortalecimiento complementario

Estos movimientos activan la musculatura estabilizadora del núcleo (core), los glúteos y los aductores, apoyando el trabajo del suelo pélvico.

  • Puente de glúteos (Glute Bridge): Acostado boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo, eleve la cadera hasta formar una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Apriete los glúteos y el suelo pélvico en la cima durante 3 segundos y baje lentamente. Realice 3 series de 10 a 12 repeticiones.

  • Sentadillas profundas asistidas: Apoyándose de una silla o marco de puerta para mantener el equilibrio, baje la cadera por debajo del nivel de las rodillas con los talones pegados al suelo. Esta posición abre el cuenco pélvico y ayuda a que los músculos pélvicos trabajen en todo su rango de movimiento.

  • Elevación de pierna lateral o abducción de cadera: Acostado de lado, eleve la pierna superior con control. Fortalecer los abductores y el glúteo medio estabiliza la pelvis y evita sobrecargar la musculatura profunda.

Estiramientos para liberar tensión y mejorar el flujo sanguíneo

Los siguientes estiramientos ayudan a elongar los músculos pélvicos, liberando compresión sobre los vasos sanguíneos y nervios de la zona perineal.

  • Postura del bebé feliz (Happy Baby): Acostado boca arriba, lleve las rodillas hacia el pecho, abra las piernas y tómese la planta de los pies o los tobillos. Deje que la gravedad abra la cadera y respire profundamente durante 45 a 60 segundos.

  • Estiramiento de la mariposa (Badhakonasana): Sentado en el suelo, junte las plantas de los pies y deje caer las rodillas hacia los lados. Mantenga la espalda erguida y déjese llevar ligeramente hacia adelante sin forzar. Sostenga 30 a 60 segundos.

  • Postura del niño (Child’s Pose): Arrodíllese, lleve el torso hacia adelante apoyando la frente en el suelo y extienda los brazos hacia el frente. Mantenga los glúteos cerca de los talones y respire de forma abdominal profunda para expandir la zona lumbar y pélvica.

La clave: Respiración diafragmática

El diafragma y el suelo pélvico se mueven en sincronía. Al inhalar profundamente por la nariz, el aire infla el abdomen y el suelo pélvico desciende y se relaja. Al exhalar, el suelo pélvico asciende de manera natural. Practicar 5 minutos de respiración abdominal al día es el método más efectivo para relajar la musculatura pélvica hiperactiva.

sábado, 19 de septiembre de 2026

¿Cómo se realizan paso a paso los ejercicios de Kegel para hombres y con qué frecuencia deben hacerse?



Los ejercicios de Kegel fortalecen el músculo isquiocavernoso y el bulbocavernoso, responsables de sostener el flujo sanguíneo pélvico, mantener la rigidez y apoyar el control urinario.

1.Identificar el músculo correcto:Hacerlo solo como prueba inicial.

La próxima vez que esté orinando, intente detener o frenar el flujo de orina a mitad del trayecto sin apretar los glúteos, los muslos ni el abdomen. El músculo que siente que se contrae hacia adentro y hacia arriba es el suelo pélvico.

2.Adoptar la postura adecuada:Ideal para principiantes.

Acuéstese boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el suelo. Esta posición elimina la fuerza de gravedad y facilita sentir la acumulación de tensión en la zona perineal. Cuando domine la técnica, podrá realizarlos sentado o de pie.

3.Ejecutar la contracción de precisión:

Exhale suavemente y apriete los músculos del suelo pélvico elevándolos hacia el interior. Mantenga la tensión durante 3 a 5 segundos. Evite contener la respiración o apretar el abdomen, las piernas o las nalgas.

4.Relajar completamente:

Suelte la tensión despacio y descanse durante 3 a 5 segundos. La fase de relajación es tan importante como la de contracción para evitar la fatiga muscular o espasmos en la pelvis.

5.Completar la serie:

Repita el ciclo de contracción y descanso hasta completar 10 repeticiones seguidas. Esto constituye una serie completa.

Frecuencia recomendada y progresión

  • Rutina diaria: Realizar 3 series al día (por ejemplo, una en la mañana, otra a mediodía y otra en la noche). Total: 30 repeticiones diarias.

  • Progresión de tiempo: A medida que gane fuerza (tras 2 o 3 semanas), aumente gradualmente el tiempo de contracción hasta alcanzar 8 a 10 segundos mantenidos por repetición, seguidos del mismo tiempo de descanso.

  • Tiempo para ver resultados: Los beneficios vasculares y de control neuromuscular suelen percibirse de manera continua tras 4 a 8 semanas de práctica constante.

Precaución: Nunca realice los ejercicios de Kegel de forma habitual mientras orina, ya que esto puede alterar el reflejo natural de vaciado de la vejiga o aumentar el riesgo de infecciones urinarias.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

11 claves para prevenir la disfunción eréctil, según la ciencia



Muchas veces el hombre acude al urólogo porque tiene un problema de disfunción eréctil. Lo cierto es que este profesional se convierte en su mejor aliado para mejorar la salud física, además de sexual, con algunos hábitos preventivos

El 90-95% de las disfunciones eréctiles en el hombre tienen una causa orgánica. “La mayoría, y todavía muchísimos hombres, así como la mayoría de la sociedad, piensan que el origen es psicológico”, explica Francois Peinado, jefe del Servicio de Urología del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo. 

El hecho de que las causas sean orgánicas o biológicas implica que no es solamente un problema sexual, sino que obedece a una raíz fisiopatológica y pueden ser el indicador de que algo no marcha bien en el organismo del hombre, concretamente en el ámbito cardiovascular o metabólico. “Significa que sus arterias, su metabolismo, no están bien. Las arterias del pene son muy finas. Y, por tanto, el primer lugar de afectación de esas arterias está en el pene, no en el corazón u otras grandes arterias. ¿Por qué ocurre esto? Pues porque la mayoría de los hombres, a partir de los 40-45 años, ya tienen muchísimas de las patologías que conocemos que afectan al corazón”, apunta Peinado.

Disfunción eréctil y mala salud

A partir de estas edades comienzan a aparecer enfermedades como la diabetes, el colesterol alto o la hipertensión que a priori no dan síntomas. Por eso, cuando un hombre a partir de los 45 años acude a consulta porque no puede mantener o conseguir una erección o la pierde en la penetración, Peinado explica que hay que comenzar por realizar varias pruebas: ecocardiograma, Holter, una prueba de esfuerzo, analítica completa (que incluya glucosa, hemoglobina glicosilada y perfil lipídico) y un estudio hormonal. “Ahí es donde se detectan muchas patologías que se pueden prevenir, porque los hombres acuden primero al urólogo, no van al cardiólogo. El hombre no tiene una visión preventiva de su salud”, añade Peinado. 

A partir de esos resultados se pueden detectar alteraciones prediabéticas, colesterol alto, exceso de peso… y así se puede pautar unos hábitos de vida saludable, que incluyan la modificación de la alimentación con la ayuda de un nutricionista, para mejorar esos parámetros o la medicación que sea necesaria. 

Fármacos para la disfunción eréctil

Peinado explica a CuídatePlus que el primer escalón del tratamiento son los fármacos. Los más habituales son los inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, que engloban el sildenafilo (Viagra), tadalafilo… Estos medicamentos “relajan los vasos sanguíneos, es decir, permite que entre más sangre, y permite tener mejores erecciones”. 

15 pasos para prevenir la disfunción eréctil

Para poder prevenir la disfunción eréctil, que no evitarla, porque es un proceso lógicamente ligado al envejecimiento, hay que adoptar hábitos de vida saludable para preservar no sólo la salud física sino también la sexual. Peinado propone los siguientes pasos, respaldados por la ciencia. 

Cuidar el peso

El exceso de peso suele ir acompañado de obesidad abdominal y está establecido que una cintura mayor de 102 centímetros ya señala la presencia de enfermedad cardiovascular. “Esa grasa visceral hará que haya más colesterol y las arterias se afecten. Las primeras en envejecer son las del pene pero, además, el exceso de grasa hará que la testosterona se convierta en estradiol (estrógeno) y reducirá los niveles de la hormona masculina”, apunta Peinado. 

Seguir una dieta mediterránea

La dieta mediterránea ha probado ya científicamente su capacidad para mejorar la salud cardiovascular y mantener cifras de colesterol y de presión arterial adecuadas. Esto consiste en seguir una alimentación rica en cereales integrales, frutas, verduras, pescado, carne blanca y aceite de oliva virgen extra.  

Controlar la presión arterial

Vigilar los niveles de presión arterial ayudará a mantener la salud de los vasos sanguíneos y del flujo de sangre al pene. 

Mantener cifras de colesterol adecuadas

El colesterol alto hace que se depositen placas (de ateroma) en el interior de los vasos y dificulta la circulación. Esto se relaciona directamente con la disfunción eréctil. La dieta es fundamental para mantener niveles de colesterol total, de HDL y de LDL (el malo) y cuando ésta no es suficiente es conveniente pautar una medicación. 

Control de la diabetes

La presencia de hiperglucemia crónica se relaciona estrechamente con los problemas de erección. Controlar los niveles de azúcar en sangre repercutirá en la salud sexual tanto como en el bienestar del hombre. 

Abandonar el tabaco

El tabaco no tiene ningún beneficio para la salud. En el caso del hombre multiplica el riesgo de problemas de erección y hace que los tratamientos para la disfunción eréctil sean menos eficaces.

El alcohol… con moderación

No hay consumo de alcohol seguro, eso que vaya por delante. Pero, además, un consumo elevado puede disminuir el deseo sexual, afectar a la erección y dificultar el orgasmo. 

Evitar las drogas recreativas

El consumo de drogas es nocivo en general y, en particular, puede dañar el sistema nervioso y los vasos sanguíneos, lo que impacta en la capacidad de erección. 

Hacer ejercicio físico

Realizar ejercicio aeróbico, aunque sea caminar a paso rápido, es muy importante para la salud, pero no es suficiente. Peinado apunta que es fundamental realizar ejercicio de fuerza por lo menos dos veces por semana. “Es esencial hacer pesas o usar bandas. Por mucho que se camine se termina por producir una gran pérdida de masa muscular, que es la gran fábrica, el gran consumidor de glucosa y de elementos del organismo”. 

Revisar los niveles de testosterona

A partir de los 30 años disminuyen los niveles de testosterona del hombre. Conviene consultar al médico si a partir de esa edad se experimenta falta de deseo sexual o dificultad para mantener la erección.

Asegurar un sueño de calidad

Dormir de 7 a 8 horas diarias es muy importante para mantener en niveles saludables los niveles de cortisol. “Al dormir poco se elevan y afectan de forma indirecta a los niveles de testosterona”. Asimismo, y si hay un exceso de peso hay que asegurarse que no se experimenta apnea del sueño durante el descanso nocturno, origen de problemas cardiovasculares y de falta de descanso. 

lunes, 14 de septiembre de 2026

Sexo a partir de los 50: cómo, cuándo y por qué hay que practicarlo



  1. Joanna Guillén Valera

Con la edad tendemos a pensar que el deseo sexual desaparece a medida que nos hacemos mayores, pero hay mucho mito en este sentido. Es cierto que puede cambiar el ritmo, la forma o las prioridades, pero lo cierto es que desaparecer, no desaparece. Además, a partir de los 40-50 el sexo se convierte en algo imprescindible para la salud. Te contamos cómo potenciar tus relaciones

Como todo, la sexualidad también evoluciona con la edad. No es lo mismo tener sexo en la adolescencia que en la edad adulta y tampoco lo es con 30 que con 50 años. Esto no quiere decir que a medida que cumplamos años, las ganas de sexo disminuyan o aumentan, simplemente cambia la forma en la que vivimos y disfrutamos de las relaciones sexuales. 

En el caso de la mujer, es cierto que, a determinada edad y por el efecto de las hormonas, puede disminuir la líbido y que las ganas de tener sexo disminuyan pero esto se puede revertir. Como explica a CuídatePlus Alba Povedano, sexóloga clínica y encargada de Amantis Gràcia (Barcelona), “la sexualidad evoluciona a lo largo de nuestra vida”. Con la edad, explica, “tendemos a pensar que desaparece a medida que nos hacemos mayores, pero hay mucho mito en cuanto a esa afirmación. Sí que puede cambiar el ritmo, la forma o las prioridades, pero lo cierto es que desaparecer, no desaparece”.

Mientras que en la juventud “predomina mucho más la intensidad, la frecuencia o incluso la curiosidad, con la edad se gana terreno a la calidad de las relaciones, así como la conexión entre las personas, mejor comunicación y más disfrute sin prisas”, informa. Eso sí, “vamos a experimentar cambios en el cuerpo y habrá que ir adaptándose a ellos”.


Diferencias entre el hombre y la mujer

En cuanto a las diferencias entre hombres y mujeres, a nivel biológico y lejos de lo que pudiéramos pensar, la experta señala que “no hay tantas diferencias entre unos y otros”. Lo que sí hay son “cambios educacionales”. Esto es así porque “a los hombres se les ha educado mucho más en el rendimiento y en la disposición y a las mujeres mucho más en el cuidado y en la complacencia”.

En el plano fisiológico, a medida que nos hacemos mayores, los hombres van a experimentar ciertos cambios, sobre todo, “en las erecciones y en tener menos deseo por causas hormonales cuando baja la testosterona”. En el caso de las mujeres, aumenta “la sequedad vaginal, se producen cambios en la sensibilidad y atrofias si no hay buenos cuidados”. Esto es lo normal, sin embargo, si juntamos los cambios educacionales con estos cambios fisiológicos, “aparece la frustración por no llegar a esos estándares que teníamos establecidos” y aquí es cuando aparecen los problemas. La buena noticia es que, todo se puede arreglar con “una mejor comunicación, exploración y autoconocimiento”. Esto, señala la sexóloga, “puede hacer que la conexión sea mayor que cuando pasamos etapas siendo más jóvenes”.

Los gustos también cambian

Pero no sólo se producen cambios físicos a partir de los 50, sino que también cambian los gustos. De jóvenes, explica la sexóloga, “nos suelen gustar más las prácticas inmediatas o muchas que se asocian a lo visual, mientras que, con el tiempo, valoramos más la parte más emocional y sensorial”. Algo que ocurre tanto en hombres como en mujeres. 

En la juventud, describe, “solemos darle aún demasiada importancia a los genitales y pasamos por los preliminares como si fueran solo una parte menor del juego sexual, mientras que, en la madurez, estas prácticas tan divertidas pasan a ser mucho más el centro de la relación, dando mucha más importancia al contacto, el ritmo más lento, y el placer compartido sin tanta autoexigencia, dejando de ser tan genital y pasando a ser una sexualidad más integral, de piel, miradas, complicidad, etc.”

Pero no sólo eso, ya que en edades más avanzadas, “muchas personas mayores suelen atreverse a hacer cosas nuevas porque ya no sienten tanta vergüenza o miedo al qué dirán”.

Beneficios del sexo

Entre los múltiples beneficios del sexo a cualquier edad pero, sobre todo, a partir de los 50, reduce estos niveles de cortisol y funciona como un catalizador que estimula la liberación de diferentes sustancias implicadas en nuestro bienestar, como las endorfinas, que producen sensaciones de euforia y placer, la oxitocina que promueve sentimientos de conexión y confianza, o la dopamina que mejora el estado de ánimo y la motivación.

Consejos para disfrutar del sexo a partir de los 50

Para los que quieran mejorar sus relaciones sexuales en la edad adulta, su consejo de experta es cuidar todos los ámbitos, no sólo el físico.  

Sus recomendaciones son:

  • Cuidar la salud física, porque influye en el deseo.

  • Comunicar. Hablar de lo que gusta, de lo que no y de lo que se necesita, y no dar por hecho que lo que me gustaba hace unos años sigue siendo lo mismo que ahora. Hay que tener presente que el cuerpo y las preferencias cambian.

  • Explorar el cuerpo sin prisa, con humor y sin autoexigencia. Siempre tenemos nuevos recovecos por conocer y el cuerpo es una fuente de placer que no acabaríamos nunca.

  • Usar lubricantes o juguetes que nos pueden ayudar a recuperar fuerza, tonicidad de suelo pélvico para disfrutar más, ayudar con la parte más fisiológica, y además pasar un buen rato cambiando un poco el tipo de estímulo al que estamos acostumbrados/as.

  • Mantener el deseo con estímulos: leer, fantasear, tocarse, descubrirse con los juguetes ya nombrados.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Cómo mantener un pene saludable y en forma


MARTA VILLALBA / 

¿Sabías que una disfunción eréctil puede ser un predictor de enfermedad cardiovascular o alteración metabólica? Cuidar de los genitales ayuda a prevenir afecciones, por lo que es importante seguir unas rutinas de higiene y prevención

Mantener unos genitales sanos influye en el bienestar general de un hombre. Es más, algunas afecciones esconden enfermedades (por ejemplo, una disfunción eréctil puede ser el primer síntoma de enfermedad cardiovascular o de alteración metabólica), por lo que cuidar del pene para que esté en forma y saludable es más importante de lo que a veces se pueda pensar.  

Entre las afecciones más frecuentes atendidas por los especialistas en urología se encuentra la balanitis (inflamación del glande y del prepucio), que se produce por unos hábitos higiénicos deficientes y puede conllevar a que el paciente desarrolle fimosis. La infección por hongos o micosis en el glande, las infecciones de transmisión sexual como el Virus del Papiloma Humano (VPH) o la disfunción eréctil son también motivos de consulta habituales. 

El doctor Danilo Rodríguez, urólogo de la Clínica Corachan, subraya la importancia de estar atentos a los cambios de color, la decoloración o la aparición de manchas oscuras o pecas y, sobre todo, a las verrugas, ya que si estas últimas no se tratan van degenerando con el tiempo y terminan formando células cancerígenas.  

Sobre la disfunción eréctil, el urólogo advierte de que puede derivar en la enfermedad de Peyronie, que es muy frecuente entre pacientes de entre 50 y 60 años: “Un 20-30% de las consultas vienen por este problema en el que los pacientes sufren disfunción eréctil y entonces tratan de tener una penetración forzada con el pene con una erección que no es adecuada y se van creando microlesiones dentro del mismo”. 

Señales que pueden indicar una mala salud del pene 

Muchas de estas afecciones del miembro viril pueden prevenirse siguiendo unas pautas de higiene y llevando un estilo de vida saludable, coinciden los especialistas consultados por CuídatePlus. ¿Cuándo sospechar que algo no va bien? Existen algunas señales que pueden indicar que la salud del pene se ha resentido. Ángel Luis Guillén, psicólogo, sexólogo y director del Centro de Psicología y Sexología Psicopartner enumera las principales:

  • La falta de erección (completa o parcial) como una imposibilidad de tener o mantener la erección.
  • Problemas en la eyaculación que incluye la eyaculación dolorosa, la eyaculación precoz, aneyaculación (imposibilidad de eyacular) o eyaculación retardada (dificultad en conseguir eyacular)
  • Afecciones en la piel del pene o verrugas genitales o secreción debidas a infecciones de transmisión sexual que pueden causar dolor, picor o escozor.
  • Anorgasmia o incapacidad para llegar al orgasmo a pesar de una estimulación adecuada.
  • Disminución o falta total de deseo sexual y excitación. 

Una higiene correcta, básica para un miembro saludable 

Todos los especialistas destacan como principal medida para mantener unos genitales masculinos saludables tener una higiene adecuada de toda la zona. Para ello, “cada vez que se orina, hay que retraer el prepucio”, explica el urólogo Rodríguez, quien aconseja lavar y secar bien este órgano.  

“No todos los hombres saben que es muy importante el lavado correcto del pene dejando el glande al descubierto (si no hay circuncisión) para limpiar cualquier secreción (esmegma) y evitar irritaciones o infecciones. Asimismo, es importante el secar con cuidado para quitar la humedad”, apunta Guillén. Este especialista destaca como medida de prevención el lavado del pene después de mantener relaciones sexuales y/o masturbarse.  

Preservativo en las relaciones y lubricante en la masturbación 

Otra medida básica para mantener el órgano viril sano es el uso del preservativo en las relaciones sexuales, especialmente en el caso de no tener una pareja estable. Es el método más eficaz para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS). “En la penetración es conveniente utilizar un método de barrera porque la otra persona puede tener alteraciones de verrugas vaginales o anales”, avisa Rodríguez.  

Y es necesario fijarse “en la fecha de caducidad y conservarlos en un lugar seco y fresco, no en la cartera o en la guantera del coche”, precisa Guillén. Este especialista recomienda, además, la utilización de lubricante en la masturbación “para evitar que aparezcan rozaduras o sensibilidad en la piel”. 

Vida sana y sexo continuo mantienen el pene en forma 

Para Francois Peinado Ibarra, jefe de urología del Hospital Ruber Juan Bravo, lo más importante para la salud de los órganos genitales masculinos y evitar la disfunción eréctil es llevar una vida sana y controlar los factores de riesgo. Esto es, “tener una dieta saludable, hacer ejercicio físico moderado y controlar la hipertensión y el colesterol. Todo eso va a repercutir muy positivamente en la salud del pene y, consecuentemente, en la capacidad de erección”. 

Este especialista refiere como muy importante tener una actividad sexual continua, es decir, no solo relaciones sexuales, sino también masturbarse. Estas dos prácticas no solo cuidan de los genitales, también actúan como un bálsamo a nivel psicológico y mental.  

“Masturbarse es una costumbre muy positiva por muchos motivos y también ayuda a mantener un equilibrio hormonal. Las erecciones favorecen la salud del pene. Y las personas que eyaculan más de 21 veces al mes se ha demostrado que su probabilidad de cáncer de próstata es menor frente a los que eyaculan muchísimo menos”, detalla Peinado.  

Nivel de testosterona 

Otro indicador fundamental que valoran los urólogos es el nivel de testosterona, la principal hormona sexual masculina. Esta disminuye con el envejecimiento y puede incrementarse de forma natural o con terapia cuando está por debajo de determinados límites establecidos y el médico ha diagnosticado hipogonadismo o andropausia (el tratamiento consiste en la aplicación de gel, parches o inyecciones).  

¿Los ejercicios de Kegel son beneficiosos para el pene? 

Ejercitar el suelo pélvico con ejercicios de Kegel no influye directamente en el fortalecimiento del órgano viril en el sentido de conseguir una hipertrofia porque ahí no hay músculos, aclara Peinado. Sin embargo, es recomendable su práctica porque tiene un efecto indirecto en el estado físico del pene: “Este entrenamiento tiene un efecto, sobre todo, en la micción y la vejiga. Y lógicamente cuanto mejor esté mejor el suelo pélvico pues puede favorecer la salud del pene de forma indirecta porque al final estamos hablando de todo un conjunto. Igual que los problemas de próstata afectan a la erección, pues los ejercicios de Kegel favorecen de alguna forma la salud del pene”. 

sábado, 12 de septiembre de 2026

Ejercicios jelqing: ¿cómo son estos masajes para el pene?


MARTA VILLALBA

En las redes sociales y webs de internet se han popularizado los ejercicios de jelqing. Es una práctica que se realiza principalmente en países orientales y árabes. ¿De verdad se consigue el efecto de estiramiento? ¿Qué dicen los urólogos sobre ellos?

Las redes sociales han popularizado entre los jóvenes lo que se conoce como ejercicios jelqing para el alargamiento de pene o el aumento de tamaño de forma natural, sin necesidad de recurrir a extensores ni otras herramientas. ¿Qué son?, ¿cómo se practican exactamente?, ¿hasta qué punto resultan eficaces? Consultamos con dos urólogos para conocer las respuestas.  

Los ejercicios jelqing se llevan a cabo sobre todo en países orientales y árabes, y consisten en realizar estiramientos del pene a través de masajes e incluso de colgarse cosas con el objetivo de alargar el pene. “Por ejemplo, en la India se cuelgan cosas pesadas que lo estiran continuamente durante muchas horas y, lógicamente, se produce una distensión de los tejidos, explica Francois Peinado Ibarra, jefe de urología del Hospital Ruber Juan Bravo.  

El doctor Juan Ignacio Martínez-Salamanca, coordinador Nacional del Grupo Uro-Andrológico de la Asociación Española de Urología (AEU) y director médico de Lyx Instituto de Urología, detalla que “se trata básicamente de un masaje manual, con una dirección desde la base hasta la punta del pene, en estado parcialmente erecto, en el que una mano se coloca en la base del pene y la otra empuja los tejidos del pene desde la base hasta el glande”.   

El especialista de la AEU especifica que estos masajes sirven "teóricamente" para empujar la sangre hacia la punta del pene. “La congestión vascular y los microtraumatismos estiran el tejido cavernoso del pene, creando una presión que favorece la expansión del tejido”.   

 Jelqing: ¿efectivos o no sirven para nada? 

“Aunque estos masajes pueden producir un aumento momentáneo de la rigidez y el tamaño del tejido, no pueden crear "biológicamente" un aumento definitivo de la longitud y grosor del pene”, asevera Martínez-Salamanca. Y añade que esto se debe a que el tejido cavernoso está formado por músculo liso y no estriado (el tejido de, por ejemplo, tríceps y bíceps) y, por tanto, no se puede ejercitar para aumentar su tamaño. Además, el conducto urinario del pene (uretra) no es dilatable y limita cualquier aumento del tamaño del pene.  

En la misma línea, el doctor Peinado enfatiza que estos ejercicios tienen un nivel de eficacia muy bajo y que se deberían practicar durante muchas horas de forma continua para conseguir algún efecto mínimo. “Si fuera todo tan fácil, todos nos estiraríamos”. En su caso pone ejercicios de estiramiento a algunos pacientes en rehabilitación tras una cirugía. 

“Actualmente no hay pruebas científicas de su eficacia, ni datos significativos sobre sus posibles efectos secundarios. Un único estudio de 2015 que analizaba pacientes con 'ansiedad' por su tamaño de pene, concluye que más del 80% de los pacientes había probado este tipo de masajes, aunque no hay datos sobre tasas de éxito ni complicaciones”, puntualiza Martínez-Salamanca.  

Riesgos de los jelqing

Es más, ambos urólogos advierten de que esta práctica puede llegar a ser peligrosa. “Si el jelqing se realiza con fuerza y en un pene completamente erecto, el riesgo de traumatismo real puede ser elevado y provocar complicaciones irreversibles. Puede provocar dolor, irritación, cicatrices, hematomas o lesiones en los vasos sanguíneos”, precisa el urólogo de la AEU.  

Sobre ponerse peso para conseguir el estiramiento, Peinado señala que puede lesionar los tejidos internos y producir microtraumatismos, salir hematomas y microrroturas. Sobre si el ejercicio de jelqing engrosa el pene, este urólogo aclara que “todo lo contario, al estirarse lo adelgaza”. Es más, si no se practican bien, lo que puede pasar, al final, es “tener muchísima piel y que el pene se pierda entre tanta”. 

Alternativas para alargar el miembro viril 

Si bien estos ejercicios son poco eficaces para alargar el miembro viril, existen otras opciones mejores. Sobre los extensores (unos aparatos metálicos), el urólogo Peinado apunta que su efecto es también mínimo porque en el fondo se basan en estirar al igual que los movimientos del jelqing. “Es muy difícil porque al menos lo tienes que llevar 6 u 8 horas al día durante mínimo de 6 meses a 12 meses, lo cual no es práctico ni fácil para el día a día”.  

Peinado subraya que la única solución real para alargar el pene es la cirugía. “Consiste en la sección del ligamento suspensorio del pene”, pero recalca que cuánto se alarga depende mucho de la anatomía del paciente. “Se pueden conseguir resultados entre 1 y 2 cm de media. Alargar el pene como tal es muy difícil. Lo que sí se consigue son resultados con el engrosamiento”.  

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