lunes, 5 de diciembre de 2016

Diseñan parche con electricidad para reparar corazones infartados




Las enfermedades cardiovasculares constituyen la primera causa de mortalidad global.
De hecho, solo en 2012 fueron responsables de cerca del 31% de todos los decesos –o lo que es lo mismo, de unos 17,5 millones de muertes– acaecidos en el planeta, principalmente porACCIDENTEScerebrovasculares –o ictus– e infartos de miocardio
Y es que estos dos episodios no solo se asocian a una elevada tasa de fallecimientos, sino que dejan secuelas muy graves que favorecen la aparición de nuevas enfermedades cardiovasculares. 
Los infartos provocan unas lesiones en el corazón que, aun cicatrizadas, dificultan, y mucho, la transmisión de los impulsos eléctricos que posibilitan un latido normal. 
El resultado es la aparición de arritmias potencialmente mortales. Entonces, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues sí, y parece que quizás no sea necesario esperar a las ansiadas terapias génicas con células madre. 
Un equipo internacional dirigido por investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sídney (Australia) desarrolló un parche que mejora la conducción de los impulsos eléctricos del corazón, por lo que solo habría que colocarlo para ‘puentear’ las zonas de tejido miocárdico dañadas por un infarto. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratas.
Como explicó Sian Harding, co-autor de esta investigación publicada en la revista "Science Advances", "los infartos de miocardio crean una cicatriz que ralentiza e interrumpe la conducción de los impulsos eléctricos a través del corazón. Una situación que da lugar a trastornos potencialmente fatales del ritmo cardiaco. Y en este contexto, nuestro parche de polímero conductor de la electricidad está diseñado para abordar este serio problema".

Impulsos ‘puenteados’

El nuevo parche es muy flexible y está fabricado con tres componentes: una película de quitosano –o ‘chitosán’–, polímero que se encuentra en los caparazones de algunos crustáceos y que suele ser utilizado como aditivo alimenticio; polianilina, polímero conductor de la electricidad; y ácido fítico, sustancia que se encuentra en las plantas y que se añade para activar el estado conductor de la polianilina.
Asimismo, el parche ha sido diseñado para que se adhiera el tejido miocárdico, por lo que no hay que recurrir a los puntos de sutura para que permanezca en su sitio. 
Como indicó Damia Mawad, directora de la investigación, "no se requieren puntos de sutura para adherirlo, por lo que es mínimamente invasivo y menos dañino para el corazón".

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