No se puede excluir que se haya derrumbado la infraestructura interna, dado que se trata del menor sismo registrado en el área desde que se llevan a cabo pruebas atómicas
La Red de Centros Sismológicos de China ha detectado un terremoto de una magnitud de 3,4 puntos en la escala Richter en Corea del Norte. Según la institución, el temblor habría sido causado por una explosión artificial y su epicentro se sitúa en Punggye-ri, el sitio de pruebas nucleares donde Pyongyang ha llevado a cabo las seis explosiones anteriores y donde mantiene sus laboratorios ocultos bajo la montaña.
La agencia meteorológica surcoreana ha informado de que podría tratarse de un movimiento de tierras natural, según ha recogido la agencia Yonhap, pero los sismólogos chinos insisten en que el epicentro se ha situado a ras de tierra. Los surcoreanos también sitúan el origen del seísmo en el mismo lugar: en la región de Kilju, en la provincia de Hamgyeong del Norte, donde se sitúan las instalaciones nucleares norcoreanas.
El pasado 3 de septiembre, el régimen norcoreano probó una bomba de hidrógeno que provocó un sismo de 6,3 puntos y que fue seguido de un segundo movimiento de tierra: por un tiempo, los expertos temieron que la montaña se hubiera desmoronado parcialmente a consecuencia del desgaste producido por las seis pruebas realizadas en los últimos 11 años. No se puede descartar que sea ese el caso actual. Resulta extraño que todas las pruebas anteriores, incluso la primera, en octubre de 2006, generasen terremotos mayores que el actual: el primer ensayo derivó en un sismo de 4,3 puntos. Por eso, algunos expertos temen que el derrumbamiento de la red de la infraestructura que acoge el sitio nuclear pueda haber generado el temblor detectado hoy sábado.
En el caso de que se confirme un nuevo ensayo nuclear, se trataría de una prueba sustancialmente menor a todas las anteriores. En cualquier caso, Corea del Norte y Estados Unidos viven un momento de extrema tensión dialéctica, con continuas amenazas de destrucción: ayer, el dictador Kim Jong-un realizó una inusual alocución en la que calificaba a su contrincante norteamericano de "viejo chocho" y amenazaba con las "contramedidas más duras de la Historia" en respuesta a la insinuación de Donald Trump de que "destruirá completamente" Corea del Norte si pone en riesgo la seguridad de Estados Unidos o sus aliados.
Su ministro de Exteriores, Ri Yong-ho, sugirió que el Querido Líder podría referirse a una prueba de la bomba de hidrógeno en el Pacífico, en lo que constituiría una demostración fáctica de que Corea del Norte ya puede adaptar sus armas nucleares a sus misiles de medio y largo alcance. Trump respondió tachando a Kim de "loco" y afirmó que "será puesto a prueba como nunca antes".
No hay comentarios:
Publicar un comentario