La problemática del transporte público pica y se extiende, situación que al parecer no tendrá una solución ni a corto ni mediano plazo.
Al realizar un recorrido por la avenida Vargas y carrera 19 con las principales líneas este-oeste, se pudo constatar que hasta un 80% han disminuido las unidades que transportaban a miles de usuarios a diario.
Una de las principales razones han sido los altos costos de los repuestos e insumos que en su mayoría en menos de un año han aumentado más del 5000% su costo.
Ciertamente, el precio del pasaje se ubica en Bs. 5.000 a pesar de que los transportistas aseguran que este monto no cubre ni una cuarta parte de los insumos y otros materiales que requiere la unidad.
De acuerdo a este conflicto automotor surgen los “rutachivos”, camionetas que trasladan a los usuarios sin ningún tipo de seguridad, además en malas condiciones y las unidades son de cualquier tipo, desde un carro pequeño hasta una cisterna, camión o pickup.
El precio del pasaje varía según la zona y ruta que cubra. Desde las avenidas Vargas hasta el oeste un pasaje en estas unidades puede costar hasta Bs. 8.000, mientras que para otras zonas (norte o Cabudare) pueden llegar a cobrar hasta 15.000 bolívares.
Según el Sindicato Automotor Larense, la alcaldía del municipio Iribarren lo único que ha hecho es amenazar más no ha dado un voto de confianza para solucionar conjuntamente el problema del transporte.
Aunado a esto, todavía se encuentra en debate la reforma de la ordenanza del Transporte Público, basamento que según el alcalde Luis Jonás Reyes, funcionará para aplicar sanciones severas a “transportistas usureros y mafiosos que pretendan desestabilizar al municipio”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario