En tiempos de temperaturas altas, bañarse con agua helada no es ningún sacrificio. Sin embargo, más que el alivio del calor, esta práctica puede traer beneficios para la salud y calidad de vida.
Descubre 3 de ellos, según Dr. Axe:
1. Más claridad mental
Estudios han demostrado que las personas que utilizan duchas casi congelantes experimentan un aumento en los niveles de energía, concentración, enfoque, productividad y rendimiento mental o cognitivo.
La capacidad de despertar del agua helada puede ser inmediata y efectos estimulantes comparables a beber una taza o dos de café son descritos por algunas personas.
2. Reduce la inflamación y mejora la circulación
Las duchas frías hacen el cuerpo reaccionar mejorando las funciones cardiovasculares, cognitivas y músculo esqueléticas.
Estudios demuestran que los baños helados ayudan a reducir el dolor muscular y la inflamación, además de la mejora de la recuperación muscular y la función cardiovascular después del ejercicio.
Además, los efectos antiinflamatorios de la exposición al frío incluyen aumento de la frecuencia cardiaca, flujo sanguíneo y la absorción de oxígeno, lo que contribuye para una circulación saludable que es esencial para ayudar a músculos y otros tejidos se reparan adecuadamente.
3. Más humor y confianza
Al superar su miedo a sentirse incómodo o experimentar estrés agudo, es posible aprender a lidiar mejor con los síntomas fisiológicos que experimenta su cuerpo cuando estás realmente estresado o asustado.
Estudios sugieren que la terapia de frío puede incluso beneficiar a aquellos que sufren de depresión, ansiedad y ataques de pánico.
Además de la liberación de endorfinas y otras sustancias químicas que nos dejan más alertas, las duchas frías pueden mejorar el estado de ánimo por los impulsos eléctricos a las terminaciones nerviosas periféricas en el cerebro, que pueden tener algunos efectos antidepresivos.
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