Si sois de los que no conciben empezar el día sin un buen café y amáis los bizcochos por encima de todo, es posible que esta receta esté hecha a vuestra medida. Este bizcocho de café con leche es esponjoso, húmedo y tiene un punto de dulzor muy controlado, que se puede adaptar al gusto.
Es un bocado perfecto para el desayuno o la merienda, aunque nada (ni nadie) nos impide coger un trocito a media mañana o disfrutarlo como postre. Lo podemos decorar con un poco de crema chantilly, unos frutos secos tostados y picados. Así le damos un nuevo aire y lo elevamos de categoría con un mínimo esfuerzo.
Ingredientes
- Huevo a temperatura ambiente3
- Mantequilla derretida100 g
- Leche a temperatura ambiente250 g
- Azúcar30 g
- Harina de trigo250 g
- Esencia de vainilla15 ml
- Leche condensada200 g
- Café soluble5 g
- Levadura química (un sobre)14 g
Introducimos los huevos en un recipiente amplio y hondo y batimos con unas varillas eléctricas hasta blanquear. Agregamos la mantequilla derretida, al leche condensada, la esencia de vainilla, la leche y el café soluble. Batimos de nuevo hasta obtener una masa homogénea.
A continuación añadimos la mitad del azúcar junto con la harina y la levadura química, previamente tamizadas, y removemos suavemente con una lengua de silicona para incorporar. Usamos movimientos envolventes, de abajo a arriba, para que no se pierda el aire incorporado.
Forramos un molde de cake con papel vegetal y vertemos la masa en su interior. Espolvoreamos la superficie con el resto del azúcar. Cocemos en el horno, precalentado a 180ºC con calor arriba y abajo, durante 45-50 minutos o hasta que el interior esté bien cocido. Lo comprobaremos insertando una brocheta, cuando salga limpia retiramos el molde del horno y dejamos enfriar el bizcocho antes de desmoldar y servir.


No hay comentarios:
Publicar un comentario