Hoy salís a correr. Punto.
No importa si hace frío, calor, si estás cansado o si no tenés ganas. Hoy te calzás las zapatillas, salís, y corrés. Así de simple. Así de fuerte.
Porque no se trata de esperar a que venga la motivación: se trata de construirla con cada paso. 🏃♂️🔥
Cada kilómetro que hacés te aleja de las excusas y te acerca a tu mejor versión.
Cada gota de sudor es señal de que el cuerpo se está activando, de que estás presente, de que estás vivo.
No hace falta que sea el mejor entrenamiento de tu vida. Solo hace falta que lo hagas.
Hoy suma. Hoy vale. Hoy cuenta. ✅
Respirá profundo.
Subí el volumen. 🎧
Ajustá el reloj. ⌚
Y salí. Sin mirar tanto el ritmo, sin pensar tanto en el "cómo voy". Hoy no es análisis, hoy es ejecución.
Porque cuando terminás de correr, nunca te arrepentís.
Cuando cruzás esa línea mental que dice "ya no quiero", y seguís…
Ahí está el crecimiento.
Ahí es donde pasa lo que los demás no ven.
Así que hoy, sin preguntas, sin excusas:
Zapatillas. Calle. Ritmo. Respiración. Presente.
Vas. Porque sos de los que hacen.
Vamos, que el cuerpo te lo va a agradecer.
Y la mente, aún más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario