viernes, 20 de junio de 2025

La guerra había terminado

📜 LA HISTORIA DE HIROO ONODA: EL SOLDADO QUE NO SABÍA QUE LA GUERRA HABÍA TERMINADO

En 1944, Hiroo Onoda, un joven oficial del ejército japonés, fue enviado a la isla filipina de Lubang con la orden de frenar el avance estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. 

Sus instrucciones eran claras: "Luchar hasta el final y nunca rendirse".

En 1945, Japón se rindió oficialmente. Pero Onoda y su pequeño grupo de soldados en la jungla nunca recibieron la orden de detenerse. Convencido de que se trataba de propaganda enemiga, continuó su misión. 

Durante 29 años, Onoda vivió escondido en la selva, sobreviviendo con lo que encontraba y atacando ocasionalmente a granjeros locales, convencido de que la guerra seguía.

Durante casi tres décadas, Onoda cazaba, robaba arroz y frutas, confeccionaba su propia ropa y reparaba su rifle con piezas improvisadas. La selva era su refugio y su campo de batalla. 

Vivía siempre en alerta, temiendo emboscadas y sin confiar en nadie. Cada vez que le arrojaban folletos desde aviones diciendo que la guerra había terminado, él los descartaba como mentiras.

En 1974, un joven aventurero japonés, Norio Suzuki, viajó a la isla con un solo objetivo: encontrar a Onoda y convencerlo de que la guerra había terminado. Al encontrarlo, Onoda solo aceptó rendirse si recibía la orden de su antiguo oficial superior. 

Sorprendentemente, las autoridades japonesas lograron localizar a su antiguo comandante, quien, vestido con uniforme militar, viajó a Filipinas y le ordenó formalmente detener su misión.

Onoda regresó a Japón como un héroe nacional, pero también como un símbolo de la locura de la guerra y de la lealtad ciega. 

Nunca pudo adaptarse del todo a la vida moderna. 

Murió en 2014 a los 92 años, dejando atrás una historia que demuestra cómo la convicción, la disciplina y el miedo pueden mantener a un hombre luchando en una guerra que había terminado hace décadas.

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