lunes, 21 de julio de 2025

Miguel Canto un artista del ring

"A mí no me gustaba noquear. Me gustaba que la gente me viera pelear bonito." — Miguel Canto

En una época en la que todos querían noquear, él eligió bailar.

Miguel Ángel Canto medía apenas 1.54 metros, pero tenía algo que pocos en el boxeo poseen: inteligencia, disciplina y un estilo tan fino que lo apodaron "El Maestro". No fue un golpeador, fue un artista del ring. Con su forma de pelear, demostró que no hace falta tener puños de piedra para conquistar el mundo. Hace falta cabeza.

Debutó en 1969, y perdió por nocaut. Cualquiera se hubiera frustrado. Él no.
Se levantó, perfeccionó su estilo defensivo, estudió a los grandes como Willie Pep y con el tiempo se volvió prácticamente intocable.

En 1975 le ganó al temible Shoji Oguma en Japón y se convirtió en campeón mundial de peso mosca del CMB. Desde entonces, defendió el título 14 veces —varias de ellas en el extranjero—, y casi siempre por decisión. En una época de peleas a 15 rounds, Canto daba cátedra.

📊 Su récord habla por él:
74 peleas – 61 victorias – 9 derrotas – 4 empates
Pero lo más llamativo: solo 15 victorias por nocaut.
Lo suyo no era destruir… era dominar. Bailaba sobre el ring. Esquivaba, contraatacaba, desarmaba rivales con paciencia quirúrgica.

A los ojos del público común, quizás no era el más vistoso. Pero para los que aman el boxeo puro, técnico, cerebral, Canto fue un genio incomprendido.

En 1998 fue incluido en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo.
Y al año siguiente, la prensa especializada lo eligió junto a Pancho Villa como el mejor peso mosca del siglo XX.

🧠 Canto cambió la idea del boxeador mexicano aguerrido que avanza con la cara al frente. Él proponía otro camino: pensar, moverse, anticipar, tocar sin ser tocado.

Miguel Canto no fue solo campeón. Fue un símbolo de elegancia en un deporte brutal. Un hombre que eligió el camino difícil: el del arte.
El que peleaba para que lo aplaudan, no para que lo teman.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dios te lo perdonara todo

–No tengas miedo, no tengas miedo nunca, ni te angusties. Persevera en tu arrepentimiento, y Dios te lo perdonará todo. No hay ni puede habe...