"Mi infancia fue muy dura. No teníamos nada. Comíamos cuando se podía. El boxeo fue lo único que me sacó de la miseria, yo no nací con suerte, nací con hambre."
Wilfredo Gómez nació el 29 de octubre de 1956 en Las Monjas, Puerto Rico, y creció en una pobreza extrema, en una casa sin agua corriente ni electricidad. Desde niño ayudaba a su familia recogiendo latas para vender y muchas veces comía solo una vez al día. El boxeo no fue un hobby ni un sueño glamoroso: fue una herramienta para sobrevivir. Comenzó a entrenar siendo adolescente y rápidamente destacó por una pegada devastadora y una mentalidad agresiva. Debutó como profesional en 1974 y en 1976 se consagró campeón mundial supergallo del CMB al noquear al japonés Dong Kyun Yum. A partir de ahí inició una racha histórica: 17 defensas del título, todas ganadas por nocaut, un récord que lo convirtió en uno de los campeones más dominantes de todos los tiempos. En 1978 protagonizó una pelea icónica ante Carlos Zárate, a quien noqueó en un combate que The Ring Magazine destacó como uno de los más brutales de su era. En 1980 subió de categoría y conquistó el título mundial pluma del CMB, demostrando que su poder trascendía divisiones, y más adelante también sería campeón superpluma, convirtiéndose en campeón mundial en tres categorías. Su carrera tuvo luces y sombras, con problemas personales fuera del ring, pero su legado permanece intacto: cerró su trayectoria con un récord de 44 victorias, 42 por nocaut, y solo 3 derrotas. Para The Ring Magazine y la historia del boxeo, Wilfredo Gómez es uno de los mejores pesos supergallo de todos los tiempos, un boxeador forjado en el hambre y la necesidad, que transformó la miseria en grandeza a fuerza de golpes, sacrificio y una voluntad inquebrantable.
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