Bueno, la mayoría de nosotros nos absorbemos tanto en lo que llamamos trabajo, empleo, rutina, Tan absortos que no podemos verlo objetivamente; vivimos en una jaula aislada. Nuestro trabajo, por lo tanto, se convierte en una forma de escape de la vida: de nuestra pareja, de nuestras obligaciones sociales.
Si dices: «¡Qué aburrido! Preferiría hacer otra cosa», tu espíritu se resiste claramente a ese trabajo. Una parte de tu mente desearía que estuvieras haciendo otra cosa. Esta división, producida por la resistencia, causa apatía porque estás desperdiciando energía.
Pero si aceptas la tarea y la realizas con la mayor inteligencia posible, ¿qué sucede entonces? Como ya no te resistes, las otras capas de tu conciencia permanecerán activas, independientemente de lo que estés haciendo; solo estás aplicando la mente consciente al trabajo, y la parte inconsciente, la parte oculta de la mente, se ocupa de otras cosas mucho más vitales y profundas.
Krishnamurti - Nuevo Acceso a la Vida
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