LAURA RODRIGÁÑEZTanto hablar de longevidad nos ha llevado a comprender, por fin, que la ciencia del envejecimiento no se debe enfocar tanto en alargar el tiempo de vida, sino más bien en prolongar el momento de buena vida, cuando mejor nos encontramos. Y eso es de lo que hablar PeakSpan, el nuevo concepto de longevidad que no vas a parar de escuchar en los próximos años.
La artista empezó a cosechar fama mundial en torno a los 30. Con 31 se convirtió en icono mundial luciendo el green jungle dress de Donatella Versace en los Grammy del año 2000. Sus conciertos y giras anuales no eran más de 10 al año. Hoy, con 56 años, camino de los 57, cuenta ya 11 actuaciones en 4 meses de este 2026. ¿Podríamos decir que está en su mejor momento? No creemos que alcance los 90 concierto que llegó a dar a los 43 años (máximo registro) pero está muy cerca de mantener el nivel que tenía hace una década y, en el business de la música no todo depende del estado de forma del artista: los lanzamientos, el marketing y otras muchas variables entran en juego. Sería injuto medir el prime de Jennifer Lopez por el número de bolos. Algo más ajustado sería hacerlo por ver cómo se comporta sobre el escenario. Y ahí si que no hay dudas que la cantante y actriz ha conseguido alargar su mejor momento. Basta con verla sobre el escenario de Coachella una vez más.
¿QUÉ ES PEAKSPAN?
Durante décadas, la ciencia del envejecimiento ha perseguido una premisa aparentemente sencilla: vivir el máximo tiempo posible. La longevidad, en este sentido, se convirtió en el gran indicador del progreso médico, social y tecnológico. Más tarde, el asunto se refinó: no bastaba con vivir más, había que vivir más años sin enfermedad. Así nació la idea de healthspan, el tiempo de vida transcurrido en buen estado de salud.
Hoy, ambas teorías han perdido ambición en favor de una nueva noción que empieza a abrirse paso en la investigación sobre longevidad y rendimiento humano: PeakSpan. El término puede traducirse como "periodo de máximo rendimiento", y plantea un cambio de perspectiva tan simple como radical. Ya no se trata únicamente de cuántos años vivimos ni siquiera de cuántos años nos mantenemos sanos, sino de cuánto tiempo permanecemos cerca de nuestro mejor nivel físico, cognitivo y funcional.
La cuestión ya no tiene un carácter biológico tan marcado, ahora se habla desde una perspectiva profundamente humana: cuánto dura nuestra mejor versión.
UNA PISTA A MITAD DE CAMINO
Muchas personas llegan a la mediana edad sin enfermedades diagnosticadas y, sin embargo, ya notan que algo ha cambiado. Subir escaleras cuesta más. La concentración se agota antes. La recuperación tras el esfuerzo se alarga. La memoria inmediata pierde velocidad. No hay patología, pero sí una merma evidente del rendimiento. En ese momento, es donde PeakSpan introduce su ruptura conceptual.
Según esta idea, envejecer no comienza cuando aparece la enfermedad, sino cuando empezamos a alejarnos de nuestro punto máximo de capacidad. Una persona puede estar clínicamente sana y, aun así, haber dejado atrás su pico funcional años atrás. La distancia entre la salud y el rendimiento otorga al concepto una significación más sugerente.
La primera vez que se mencionó el concepto fue a cargo del investigador Alex Zhavoronkov, fundador de la empresa biotecnológica Insilico Medicine y una de las voces más visibles en el campo de la longevidad, y la investigadora Dominika Wilczok. En su planteamiento se propone medir el tiempo en el que una persona mantiene, al menos, alrededor del 90 % de su mejor capacidad en dimensiones concretas: fuerza, resistencia, rapidez mental, capacidad pulmonar o memoria operativa. Esas métricas ponen el concepto PeakSpan en el camino hacia la excelencia funcional.
¿CUÁNDO ES EL MEJOR MOMENTO?
Pensemos en una corredora aficionada. A los 28 años completaba diez kilómetros en 50 minutos. Pero a los 43, aún sana, sin lesiones graves ni enfermedades cardiovasculares, necesita 60 minutos para completar la misma distancia y tarda mucho más en recuperarse. Desde el punto de vista médico tradicional, es lo normal. Desde la lógica de PeakSpan, probablemente abandonó su mejor momento hace tiempo.
De la misma manera, alguien que a los 30 años podía estar durante horas leyendo y estudiando con plena atención, era capaz de tomar decisiones con rapidez y aprender nuevas herramientas con facilidad, dos décadas después continúa haciendo lo mismo pero con pausas más frecuentes. La información, ya no la procesa tan rápidamente e incluso se fatiga y no quiere seguir como hubiese pasado hace años. No es que esté enferma, es que su rendimiento ha bajado por el paso del tiempo.
Dentro y fuera de la investigación biomédica, esa forma en que nos incluye el paso de los años capta el núcleo de la conversación sobre el envejecimiento. La longevidad ya no se puede medir en años añadidos, sino en años vividos con altas capacidades. Y ahora la cuestión es, ¿podemos alargar ese tiempo de máximas capacidades? Y, si es así, ¿cómo lo logramos?,
NO TODO DECLIVE ES PÉRDIDA
Hay que tratar el término PeakSpan con cautela. Cabe el riesgo de reducir la experiencia humana a una lógica de rendimiento continuo y la vida no puede medirse únicamente en fuerza muscular, velocidad de procesamiento o capacidad aeróbica. La experiencia, la madurez emocional, la intuición, la creatividad, el juicio son variables que no se han tomado en cuenta en este asunto y, en muchos casos, mejoran con la edad. Luego no todo declive funcional equivale a una pérdida de valor vital.
Además, hay primes que no siempre coinciden con la juventud. Hay personas que no comienzan a cuidarse hasta que, al llegar a la mediana edad, les salta el aviso de que "no todo vale a partir de ahora". Y es a partir de entonces que realizan cambios en sus vidas que les llevan a alcanzar su mejor estado físico o mental pasados los cuarenta o, incluso, los cincuenta. Empiezan a entrenar, a darle un buen combustible a su cuerpo, son más selectivas con las personas que se rodean y acaban encontrando mayor equilibrio emocional. Su mejor momento no llega tarde, aparece cuando lo han buscado.
El concepto PeakSpan nos puede servir para encontrar un objetivo mayor a la longevidad: ya no es vivir más ni vivir ese extra sin enfermedad, sino que deja de importar el tiempo total para mejorar el que tienes ahora. Hacer que el tiempo presente sea tu mejor momento. Repensemos mejor qué significa envejecer. Busquemos la forma de prolongar el tiempo en que seguimos sintiéndonos plenamente capaces de habitar nuestra vida con energía, lucidez y autonomía. En esos términos no te importará tanto cuánto dure tu vida, sino cómo podrías alargar la plenitud en toda tu existencia. La tarea apunta a ser bastante más compleja, pero mucho más disfrutona. Y, al fin y al cabo, ¿no va de eso la vida?
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