¿Por qué debes ser persistente en la oración, a pesar de que no tengas respuesta? Hay cuatro razones.
La oración persistente enfoca tu atención.
Cuando tienes una petición y oras por ella una y otra vez, no es para recordarle a Dios. ¡Él no necesita que se lo recuerden! Es para recordarte a ti mismo cuál es la fuente de donde proviene la respuesta y la de todas tus necesidades. Si todas las oraciones que has hecho fueran contestadas de manera instantánea, dos cosas serían ciertas. Primero, la oración sería un arma de destrucción en tu vida. Y nunca pensarías en Dios, porque se convertiría en tu máquina expendedora. Si cada vez que oras, tú recibieras inmediatamente resultados, solamente pensarías en la bendición. Dios quiere que pienses en el que te bendice.
La oración persistente aclara tu petición.
Una respuesta que se demora te da tiempo de aclarar exactamente lo que quieres y aclarar tus oraciones. Cuando oras persistentemente a tu Padre Celestial y dices algo una y otra vez, separa profundos anhelos de simples caprichos. Dices, “Dios, esto realmente me importa”.
No es que Dios no quiera contestar tus oraciones, Él quiere. Dios solo quiere que estés seguro de que eso es lo que realmente quieres.
La oración persistente prueba tu fe.
Santiago 1:3-4 dice, “Siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada” (NTV). La única forma que tienes de madurar espiritualmente es que tu fe sea probada. Una de las formas en que Dios va a probar tu fe es retrasando la respuesta a tus oraciones.
La oración persistente prepara tu corazón para la respuesta.
Cuando le haces una petición a Dios, Dios casi siempre quiere responder de una mejor y más abundante forma de lo que pediste en oración. Algunas veces Dios te niega tu petición porque piensas y pides muy poco. Él te quiere dar algo más grande y mejor. Pero primero te tiene que preparar para ello. Así que Dios usa la demora para contestar tu oración, ayudarte a crecer y prepararte para una respuesta más grande y mejor.
Recuerda, “Dios tiene poder para hacer mucho más de lo que le pedimos. ¡Ni siquiera podemos imaginar lo que Dios puede hacer para ayudarnos con su poder!” (Efesios 3:20b TLA).
¿Qué has estado orando por largo tiempo? ¿En qué forma necesitas clarificar tu petición?
Si Dios te está probando ahora demorando la respuesta a tu oración, ¿cómo puedes mostrarle que estás dispuesto a crecer y aceptar su voluntad y propósito para ti?
Piensa en algo por lo que oraste muchos años y que Dios nunca concedió. ¿Cómo te diste cuenta de que esta negativa en realidad es una bendición en tu vida?
Hoy puedes tomar la decisión más importante de tu vida. Haz clic AQUÍ.
Visita nuestra página para conocer más de nuestro ministerio de Esperanza Diaria
Más recursos en español y en otros idiomas incluyendo ASL — Lenguaje de Signos Americano RickWarren.org
Recibe durante un mes un versículo de inspiración diario por WhatsApp
Síguenos en Instagram & Facebook
¡Comparte este devocional con tus amigos y familiares!
¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír, si no hay quien les anuncie el mensaje? ROMANOS 10:14 (DHH)
No hay comentarios:
Publicar un comentario