EL MALESTAR
No sentirse bien, es algo que para explicarlo requiere de muchos síntomas, la mayoría de ellos hospedados en la zona coloquial de nuestro verbo. Son comparaciones y onomatopéyicos que intentan describir un estado particular, pero subdividido en micro malestares varios. En una lista inagotable de quejas que si en lo particular suenan descabelladas, al intentar sumarlas a un estado general, dibujan un cuadro, por lo menos abstracto y poco decidor de lo que intentamos transmitir.
Las gripes y catarros con sus temas óseos, mas allá de lo otorrinolaringológico, sumado a dolencias musculares y calambres varios, parecen mas el resultado de una conjura esoterica que de la descripción de estado de salud.
Es como si reuniéramos todos los males que quisiéramos desear a un enemigo aborrecible, solo que ahora los estamos padeciendo nosotros.
cuando al tragar, tus oídos parece que lols jalaran desde dentro con un mecanismo instalado en la garganta. mecanismo que a su vez se comunica con la boca del estomago para generar un leve ardor, de lo cual solo nos distrae un jaloncillo que dan los huesos de nuestras caderas para terminar rebotando en un dolor de cuello. Nos distrae entonces un dolor en los muslos que se calma para dar paso al calambre de pies.
El peso en la cabeza es lo de menos. Así como el ardor en los ojos. Los dedos de la manos se acompasan con ellas en un dolor que se acrecienta a medida que intentamos crear los puños.
Aqui es donde los factores externos actúan en concordancia.
Debes pasar a juro por el banco, porque debes resolver pago impostergable y tiene que ser en persona. El malestar y la banca ya se pusieron de acuerdo. No hay App que valga esta vez. Al super tienes que ir porque nadie te va a hacer un delivery de un pote de café y un paquete de linguini. Un dia previo a una gran fiesta nacional, allí, debes hacer cola hasta para respirar.
Para tu comodidad, las temperaturas, decidieron colocarse por debajo de los 60 Fo.
Pero no decaigas. No desmayes. Tómalo como una vivencia. una experiencia sensorial para cuando te toque ser Pablo Neruda otra vez.
Es verdad, me siento como si muriera de nuevo en Isla Negra…
by Orlando Urdaneta

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