Para recibir de Dios lo que usted realmente necesita, comience por dedicar tiempo para conocerlo.
16 de octubre de 2023
Dios nos ama y quiere bendecirnos. Sin embargo, eso no significa que Él nos dará lo que queramos y cuando lo queramos. Es sabio examinar los deseos de nuestro corazón, porque revelan mucho sobre el verdadero estado de nuestra relación con Cristo.
Por ejemplo, tome un momento para pensar en sus deseos:
¿QUIERE TENER EL CONTROL? Si ha buscado influencia y autoridad, considere si ha perdido de vista el valor de la humildad y de la santidad delante de Dios.
¿SUEÑA CON RIQUEZA Y FAMA? Tal vez sienta que le falta algo, algún vacío que intenta llenar. Sin embargo, recuerde que solo Dios puede satisfacer las necesidades más profundas del corazón humano.
El salmista escribe: “Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos de tu corazón” (Sal 37.4 NVI). No hay nada malo en desear ciertas cosas; nuestros anhelos pueden motivarnos a alcanzar metas. Pero en vez de pedir ciegamente solo lo que usted desea, ore para que Dios le ayude a alinear sus necesidades con la voluntad de Él.
Algunos cristianos temen orar por lo que anhelan, incluso cosas buenas. Tal vez temen que Dios no los escuche. Pero el Señor nos dice que nos acerquemos a su trono con confianza (He 4.16).
Biblia en un año: Marcos 8-9
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