La parusía: entre el mito apocalíptico y la realidad ontológica
La pregunta sobre si Jesús resucitó y regresará nos sitúa frente a una disyuntiva: ¿es una realidad profética o un mito teológico? Considero que la resurrección es, fundamentalmente, una afirmación teológica y no un hecho histórico; una construcción que busca transmitir fe en Jesús y perpetuarla en las comunidades cristianas como una supuesta garantía de la resurrección futura. En cuanto a su regreso, más que una visión del futuro, me parece una elaboración apocalíptica tardía para forzar su figura dentro del molde del "Hijo del Hombre" de Daniel 7:13. Jesús, en realidad, fue un profeta nacional judío que cumplió su misión dentro de Israel; nunca se pretendió universal, ni Dios, ni fundador de religiones. Fue Pablo de Tarso quien lo universalizó bajo las categorías de salvación del alma y vida eterna, conceptos ajenos al Jesús histórico.
Incluso la idea del regreso triunfal, tomada de 1 Tesalonicenses 4:17, es una retroproyección de la esperanza fallida de Pablo. En este punto, la filología es demoledora: el término griego ἀπάντησις (/apántesis/) no significa volar hacia las nubes, sino salir al encuentro de un rey que llega para escoltarlo de regreso a su ciudad. La interpretación moderna del rapto es una distorsión exegética, impulsada en el siglo XIX por John Nelson Darby, que resulta anacrónica para el cristianismo antiguo.
La cruda realidad es que estamos solos. No habrá rescate de las nubes ni juicios de naciones; lo único que realmente vendrá por nosotros, en el momento adecuado, es la muerte del σῶμα (/soma/), nuestro cuerpo material. Nos espera únicamente el encuentro con θάνατος (/thánatos/), la muerte, como fin de nuestra finitud biológica. No hay altar siniestro ni estatua que pueda cambiar este destino. La liberación no es un evento escatológico externo, sino una transformación que debe nacer desde el interior del ser, asumiendo nuestra propia existencia sin muletas metafísicas.
-- Osmin Zaldaña (profesor en ciencias bíblicas)
No hay comentarios:
Publicar un comentario