CUANDO NO HAY SALIDA.
Siempre hay una salida. Así que no te alejes del dolor. Enfrentarlo. Siéntelo completamente. Siéntelo, ¡no lo pienses! Expréselo si es necesario, pero no cree un guión en su mente a su alrededor. Presta toda tu atención al sentimiento, no a la persona, evento o situación que parece haberlo causado. No dejes que la mente use el dolor para crear una identidad de víctima para ti. Sentir pena por ti mismo y contarle a otros tu historia te mantendrá atrapado en el sufrimiento. Como es imposible alejarse del sentimiento, la única posibilidad de cambio es moverse hacia él; de lo contrario, nada cambiará. Por lo tanto, preste toda su atención a lo que siente y evite etiquetarlo mentalmente. Al entrar en el sentimiento, mantente intensamente alerta. Al principio, puede parecer un lugar oscuro y aterrador, y cuando surge la necesidad de alejarse, obsérvelo pero no actúe en consecuencia. Sigue poniendo tu atención en el dolor, sigue sintiendo el dolor, el miedo, el temor, la soledad, lo que sea. Manténgase alerta, presente - presente con todo su Ser, con cada célula de su cuerpo. Al hacerlo, traes una luz a esta oscuridad. Esta es la llama de tu conciencia.
Extracto de: Eckhart. Tolle "El poder del ahora."

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