miércoles, 15 de mayo de 2024

Dios nos reconforta

Lago Braies, Tirol del Sur, Italia. Fotografía por Charles F. Stanley.


 Las distracciones solo ofrecen un alivio temporal del dolor; en cambio, nuestro Padre celestial promete sanidad plena.

15 de mayo de 2024

Isaías 66.12, 13

En tiempos de aflicción, podemos caer en el hábito de acudir a Dios como último recurso. La comida, las relaciones, el trabajo y la tecnología, entre otras cosas, son maneras de escapar que nos seducen con la falsa promesa de hacernos sentir mejor. Pero ya sea que nos deleitemos con ellas o no, siempre terminaremos vacíos y agotados sin que el problema desaparezca.

Buscar a Dios en vez de nuestras distracciones requiere el dolor de estar presentes en nuestra angustia, conscientes de nuestra profunda necesidad, buscando una solución celestial en lugar de los placeres y entretenimientos de este mundo. En nuestra lectura de hoy, Dios les recuerda a los hijos de Israel que, incluso en el desordenado y doloroso espacio entre la promesa y el cumplimiento, Él nunca comienza algo que no vaya a terminar. En la lucha de Israel por convertirse en una nación después de años de sufrimiento y exilio, Dios nunca los abandonó. Por el contrario, Israel experimentó su rescate de maneras abundantes y diversas.

Dado que somos hijos de Dios, el rescate prometido a Israel se extiende a nosotros: es una invitación a acudir a Él con la plena confianza de que seremos reconfortados. Tenemos la seguridad de que “el que comenzó en [nosotros] la buena obra, la perfeccionará” hasta el fin (Fil 1.6). 

Biblia en un año: 2 CRÓNICAS 15-17

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El Poder del Pensamiento Eterno

Por Rick Warren “Así que como somos sus hijos, también somos sus herederos. De hecho, somos herederos junto con Cristo de la gloria de Dios...