EL VERDADERO TAMAÑO DE UNA PERSONA
La gente dice que no todos son iguales, pero… ¿te has puesto a pensar que hay personas que se sienten enormes cuando en realidad son diminutas?
UNA PERSONA ES GRANDE cuando lo que dice y lo que hace están en sintonía. Cuando es leal a sus principios, cuando trata a los demás con el mismo respeto con el que espera ser tratado, cuando no necesita máscaras ni excusas para ser quien es.
PERO ES PEQUEÑA cuando aparenta, cuando dice lo que los demás quieren oír, cuando su trato cambia dependiendo de quién esté delante. Cuando sonríe de frente pero apuñala por la espalda.
UNA PERSONA ES ENORME cuando te impulsa sin pedir nada a cambio, cuando su felicidad no se construye sobre la tristeza de los demás. Cuando se queda a tu lado en los momentos difíciles y te recuerda de qué estás hecho.
PERO ES INSIGNIFICANTE cuando solo aparece cuando todo va bien, cuando solo le importas si tienes algo que ofrecerle. Cuando se olvida de ti tan rápido como se olvida de los favores que le hiciste.
UNA PERSONA ES GIGANTE cuando sabe perdonar, cuando deja el orgullo a un lado y entiende que todos nos equivocamos. Cuando es capaz de ponerse en los zapatos del otro sin necesidad de haber caminado en su camino.
PERO ES PEQUEÑA cuando no reconoce sus errores, cuando lastima y no le importa, cuando se aferra al rencor como si fuera un trofeo.
UNA PERSONA ES FUERTE cuando enfrenta la vida con alegría, cuando no se deja vencer por la tristeza, cuando canaliza su enojo en vez de dejar que lo consuma.
PERO SE EMPEQUEÑECE cuando se deja llevar por la envidia, cuando su felicidad depende de la infelicidad de otros, cuando olvida que lo que das, regresa.
Y al final, el verdadero tamaño de una persona no se mide por su fuerza, su éxito o su dinero… Se mide por su corazón, por su capacidad de dar sin esperar, de escuchar sin juzgar, de amar sin condiciones.
Porque una persona no es grande por lo que tiene, sino por lo que deja en los demás.
-Susana Rangel 🧡☕️✍️💬
No hay comentarios:
Publicar un comentario