Ser honrado no es presumir que eres "buena persona".
Es hacer lo correcto incluso cuando nadie te está viendo.
La honestidad se nota en detalles simples:
cumplir lo que dices, no andar con doble cara,
y mantener tus valores aunque nadie te felicite por eso.
Ser honrado es vivir tranquilo contigo mismo.
Saber que tus acciones y tus palabras van en la misma dirección.
No necesitas máscaras, ni discursos, ni quedar bien con todos.
Reflexión Estoica
Séneca lo dijo claro:
"Quien hace lo correcto no necesita testigos'
Eso es la honra:
ser coherente.
Ser claro.
Ser tú, sin trucos.
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