Para los adultos mayores (generalmente considerados a partir de los 60 o 65 años), la recomendación general de la Fundación Nacional del Sueño de EE. UU. y la mayoría de los especialistas es de **7 a 8 horas de sueño por noche**.
Sin embargo, con la edad, el "patrón" del sueño cambia de forma natural, lo que a veces genera la falsa idea de que se necesita dormir mucho menos. Lo que realmente ocurre es una reconfiguración de esas horas:
* **Sueño más ligero:** Se pasa menos tiempo en las etapas de sueño profundo, por lo que es más fácil despertarse ante ruidos leves o molestias físicas.
* **Cambio de horario (Avance de fase):** Es muy común empezar a sentir sueño más temprano por la noche (por ejemplo, a las 8:00 p. m. o 9:00 p. m.) y, en consecuencia, despertarse de madrugada (4:00 a. m. o 5:00 a. m.).
* **Fraccionamiento:** Si se dificulta consolidar las 7 u 8 horas seguidas en la noche, el cuerpo suele pedir una o dos siestas cortas durante el día para completar el total que el organismo necesita.
> **Una regla de oro:** Lo más importante no es solo el número exacto de horas en el reloj, sino **cómo se siente la persona al despertar**. Si se levanta con energía, descansada y sin somnolencia excesiva durante el día, significa que su descanso está siendo de calidad.
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### Consejos para un descanso de calidad
Si hay problemas para conciliar el sueño por la noche, ayuda mucho mantener un horario fijo para acostarse y levantarse, evitar cenas pesada
s o cafés al final de la tarde, y asegurarse de recibir algo de luz solar y movimiento moderado durante el día.
Si el insomnio es constante, se acompaña de dolores o causa un cansancio extremo durante el día, lo ideal es consultarlo con el médico de cabecera para descartar que alguna condición de salud o el efecto secundario de algún medicamento esté alterando el descanso.
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