jueves, 2 de julio de 2026

Un día como hoy se nos va El Bolerista de América


#Efemérides El 02 de julio de 1972, muere en San Juan, Puerto Rico, a los 32 años de edad, Felipe Antonio Pirela Morón, cantante venezolano, conocido como "El Bolerista de América", e intérprete de temas inmortales como Sombras, El mal querido, Entre tu amor y mi amor, quién por su calidad vocal recibió numerosos reconocimientos.

Eran las nueve de la mañana del domingo 2 de julio cuando Felipe Pirela se desplazaba por la zona hotelera de Isla Verde, frente al Hotel Cecilia’s Place, después de haber cumplido con su trabajo, y al hallarse a cuatro metros de la entrada de ese hotel cuando el cantante fue impactado por varios disparos realizados desde un vehículo en marcha cayendo herido al pavimento. Auxiliado y trasladado al Hospital Prebisteriano de Santurce, ingresó al mismo ya sin signos vitales.

Días después la Policía de San Juan responsabilizó del asesinato a Luis Rosado Medina, uno de los narcotraficantes más buscados por el FBI en ese entonces, quien aseguró que lo había asesinado porque no le había pagado los estupefacientes que le había vendido a crédito. Declaró: “Felipe Pirela me debía cinco mil dólares en cocaína, por eso decidí matarlo”.

En México lo bautizaron como “El Bolerista de América” y sus triunfos se extendieron a países como Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Puerto Rico, Ecuador y Perú. En homenaje al cantante, cada 2 de julio se celebra desde 2003 el Día Nacional del Bolero, y a partir del 2004, el Ministerio de la Cultura decidió celebrar en esta misma fecha el Festival Internacional de Boleros.

Conocido como “El bolerista de América”, Pirela se dio a conocer en Latinoamérica con canciones románticas que llenaron toda una época, entre estas “Entre tu amor y mi amor”, “Lo que es la vida”, “Espumas”, “Ese bolero es mío” y la canción “Y”, del compositor dominicano Mario de Jesús. En su repertorio también tenía la canción “Quisqueya”, autoría del compositor puertorriqueño Rafael Hernández.

Felipe Pirela, nació 4 de septiembre de 1941, Maracaibo, Venezuela; fue el octavo de los hijos del matrimonio conformado por Felipe Antonio Pirela Monsalve quien era albañil y Lucía Morón González de Pirela, quien era ama de casa y comerciante, además de aficionada a las expresiones artísticas.

Desde niño, el futuro intérprete ya mostraba interés en el canto siendo apoyado por su madre tanto en el aprendizaje musical, como en sus primeras actuaciones en radio. De hecho, a los 13 años de edad, junto a dos de sus hermanos y vecinos del barrio maracaibo El Empedrao, conforma la agrupación Los Happy Boys que tocaba en diversos locales de Maracaibo boleros puestos de moda por intérpretes tales como Alfredo Sadel, Olga Guillot y el chileno Lucho Gatica.

En 1957 Felipe Pirela trabaja en los espacios radiales de una radioemisora marabina e incursiona en un espacio de aficionados en un show televisivo que entonces transmitía la televisora Radio Caracas Televisión, obteniendo el tercer lugar.

El hecho de que las empresas televisoras venezolanas aun carecieran de equipos de grabación de video, impidió que sus primeras actuaciones quedaran registradas para la posteridad. Al año siguiente, Felipe Pirela es uno de los primeros artistas que actuaban en la primera televisora regional venezolana, la zuliana Ondas del Lago TV de efímera existencia.

Se presenta en un espacio de aficionados con la orquesta del músico y compositor venezolano Juan Arteta y su actuación le vale el ser contratado como parte del equipo artístico de la televisora y de la emisora de radio vinculada a ésta. 

Regresa a Caracas, en julio de 1958 y actúa en locales nocturnos, además de la emisora Radio Caracas Radio. Afortunadamente, estas incursiones radiales sí fueron grabadas tanto por la emisora radial, como por aficionados.

El músico, director y arreglista dominicano Billo Frómeta, en un baile, le escuchó cantar y mostró interés por sus servicios, pues estaba reagrupando su orquesta Billo´s Caracas Boys.

Se cuenta que, al saber de la visita del ya afamado músico, la familia Pirela Morón preparó una comida en honor de éste pero apenas apareció en casa de esta familia, Frómeta solo anunció a Felipe Pirela su decisión de contratarlo, y luego se marchó inmediatamente. Junto al novel intérprete, fue contratado un importante grupo de músicos y otro cantante marabino llamado José Rafael “Cheo” García.

Con la orquesta Billo´s Caracas Boys, las voces de Felipe Pirela y Cheo García adquieren gran prestigio, individualmente, y en conjunto en los mosaicos (potpurris de canciones bailables) creados por Billo Frómeta. A este grupo, se uniría en 1962 otro zuliano especializado también en música bailable: Joe Urdaneta (José de la Trinidad Urdaneta).

Con esta orquesta, Felipe Pirela disfrutó de amplia popularidad, lo que hacía que en sus presentaciones (tal como ocurre con los artistas de moda actuales) se produjeran manifestaciones de grandes cantidades de público y se agotaran rápidamente las entradas a los bailes.

El joven intérprete tenía ahora una legión de seguidoras importante, puesto que el bolerista más popular hasta entonces (el venezolano Alfredo Sadel) abandonaba su país natal y se dedicaba al canto operático.

Tanta era la popularidad adquirida por Pirela que, en el programa de radio que tenía entonces Billo Frómeta, la mayoría de las cartas destinadas a dicho programa, eran dirigidas directamente al joven artista. Su popularidad llegó, pues, a opacar la del propio Frómeta.

Billo Frómeta, sabiendo del potencial artístico de Pirela, ideó una producción que se convetiría en el primer trabajo solista del futuro “Bolerista de América” sin separarse de la orquesta. 

Este álbum, titulado Canciones de ayer y hoy (1961), que reunió temas antiguos y de esa época, contó con la participación de una orquesta de cuerdas dirigida por el músico y la presencia de sus compañeros, Joe Urdaneta y Cheo García, como voces de respaldo.

La renuncia de Felipe Pirela a la orquesta se produjo después de un altercado que tuvo con Billo Frómeta, pues el músico no se había enterado de que el cantante había recibido propuestas para grabar un LP y hacer presentaciones en México.

Pirela hacía frecuentes consultas sobre este asunto a sus compañeros de orquesta, pero nada dijo a Frómeta, lo que supuso el disgusto de su parte. Esta renuncia se concreta en 1963, iniciándose así como solista. Sin embargo, años después Pirela, siendo ya un intérprete cotizado, fue contratado para cantar al lado de la orquesta Billo´s Caracas Boys, en febrero de 1971.

 En 1967 cumple compromisos en Venezuela, México, Estados Unidos y Canadá (en la ciudad de Montreal). En México, durante una gira realiza su primer y único disco con guitarras titulado Boleros Con Guitarras en el cual fue acompañado por el guitarrista Benjamín Correa y los restantes integrantes del trio Los Tres Caballeros y en diciembre de ese año, representa a Venezuela, junto a la cantante y actriz Lila Morillo en el Segundo Festival Latinoamericano de la Canción Popular, realizado en Miami, donde él obtiene el séptimo lugar.

Su segunda y última participación en festivales de canto se da en 1969 en la primera edición del Festival de la Voz de Oro de Venezuela, realizado en Barquisimeto. Decide entonces residenciarse en Estados Unidos y por ello liquida sus compromisos discográficos en Venezuela. Tenía entonces, la intención de crear su propia empresa discográfica, pero este proyecto nunca fue llevado a la práctica.

Tras separarse de Mariela Montiel, en 1966, con quien tuvo una hija, con la finalidad de alejarse de los escándalos en su país y afectado de una fuerte depresión, se marcha inicialmente a Colombia, luego a República Dominicana y finalmente, a Puerto Rico, donde vivió hasta su muerte.

Felipe Pirela, el marabino que había puesto a suspirar y a bailar a miles de fanáticos en el continente con su particular manera de interpretar el bolero, sucumbía ante la fría presencia de la muerte a las diez de la mañana de aquel fatídico día. De inmediato, distintas versiones comenzaron a correr por todas partes.

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