Marta Sanchez
El cocinero, que acumula un millón de seguidores en redes sociales, apuesta por la cocina saludable sin renunciar al sabor
Comer saludable va mucho más allá de seguir una dieta o cuidar la apariencia física. Es una forma de entender la alimentación como una herramienta fundamental para el bienestar, la energía y la calidad de vida. Apostar por ingredientes frescos, vegetales, productos de temporada y elaboraciones menos procesadas no siempre significa renunciar al sabor. Wen, chef profesional especializado en cocina vegetal y saludable, apuesta por la “cocina inteligente” que se trata de “maximizar la absorción de los nutrientes de los alimentos”, cuenta a La Vanguardia.
Mientras estudiaba en Taiwán, empezó a sentir curiosidad por el mundo de la cocina y en 2020 decidió mudarse a España y empezar un máster de cocina en la Escola Universitària d’Hoteleria i Turisme en Sant Pol de Mar. En el momento de hacer su tesis, decidió apostar por la investigación sobre la cocina saludable y para descubrir cómo “usar la alimentación para bajar la presión alta”.
Fue en noviembre de 2024 cuando empezó a publicar sus trucos y recetas en redes sociales, donde actualmente acumula casi 1 millón de seguidores y trata de romper con algunos de los mitos relacionados con la comida saludable. “La mayoría de la gente piensa que las verduras son aburridas, pero sinceramente solo es que no saben cómo cocinarlas y tampoco han probado platos ricos”, explica.
En este sentido, señala que en la gastronomía española hay varios platos que tienen la verdura como protagonista. “Uno de los problemas es la falta de conocimiento sobre ellas, y es uno de los mitos que me gusta romper”, indica. Su propuesta demuestra que comer saludable no significa limitarse, sino descubrir nuevas texturas, ingredientes y técnicas. “Una alimentación saludable consiste en la diversidad y cualquier alimento tiene su valor. Tenemos que saber cómo cocinar los ingredientes vegetales para aprovecharlos”, indica.
| Albondigas de WEN |
Truco milenario chino
Añadir caldo a la carne para hacer albóndigas
Además de conocimientos sobre vegetales, también comparte muchas técnicas propias de su tierra con proteínas animales, como las albóndigas, uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía española. A simple vista, una albóndiga puede parecer igual en cualquier cultura: la carne mezclada con ingredientes aromáticos y cocinada hasta quedar tierna. Sin embargo, detrás de cada receta existe una forma distinta de entender la textura, la jugosidad y el trabajo de la proteína. Ahí es donde encuentra una de las diferencias más interesantes entre la tradición española y la asiática.
En la cocina española, las albóndigas suelen elaborarse buscando una textura suave a través de ingredientes añadidos como pan remojado en leche o huevo.
El cocinero considera que, en la gastronomía asiática, la jugosidad no depende tanto de ingredientes externos, sino de cómo se trabaja la proteína. “El secreto está en la sal y en el batido”, explica. Además, considera que en España “se tiene miedo a añadir un poco de líquido a las albóndigas”.
Y desvela que uno de los “trucos milenarios chinos” es añadir caldo a la carne y batirlo junto a los ajos, la pimienta y la cebolleta, hasta que desaparezca el líquido y conseguir una masa jugosa, “pero pegajosa”.
Destaca que otro detalle que cambia por completo la elaboración es la forma de moldearlas. La textura pegajosa de la masa dificulta que se pueda utilizar la clásica técnica del boleado para conseguir la forma redonda. “Ya no sirve y hay que estrujar la carne” hasta conseguir la forma de la albóndiga. “Quizá no quedan perfectas, pero están mucho más jugosas”, añade.
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