Por eso decía Carl Sagan: “No puedes convencer a un creyente de nada, porque sus creencias no están basadas en evidencia, están basadas en una enraizada necesidad de creer.”
Y debido a esto, algunos hemos decidido no discutir con creyentes, porque hemos comprendido que hablamos lenguajes diferentes. Cuando nosotros discutimos, hablamos en el lenguaje de la razón, la lógica, el pensamiento crítico y el método científico; mientras que ellos lo hacen aceptando como verdad absoluta mensajes supuestamente “revelados” por un ser sobrenatural en la mente de una persona especialmente elegida, para transmitir esa “verdad” a los demás; o relatos extraordinarios que anulan las leyes naturales, escritos en un libro antiguo por autores desconocidos que utilizaron seudónimos; o dogmas contrarios a la razón, los cuales asumen que nosotros también debemos creer ciegamente, incluso bajo amenaza del peor de los castigos. Por tanto, para discutir con ellos, nosotros tendríamos que renunciar a la razón, o ellos a la fe.
[Godless Freeman]
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