*ME ENCONTRÉ UNA FRASE QUE DICE*:
*LA JUVENTUD SE OTORGA A LA MAYORÍA*,
*PERO-LA VEJEZ SOLO A LOS ELEGIDOS:*
No todos llegan. No todos resisten.
No todos aprenden. No todos sanan.
No todos se levantan una vez más cuando la vida los derrumba.
*LLEGAR A LA VEJEZ:* no es cuestión de suerte, es cuestión de batallas ganadas en silencio, de cicatrices que no te avergüenzan, de un corazón que, a pesar de todo, sigue siendo agradecido.
*DISFRUTA TU EDAD*.
*HONRA TU HISTORIA*.
*AGRADECE CADA DÍA*.
Porque no es solo cumplir años...
*ES UN PRIVILEGIO*.
*ES UN MILAGRO*.
No tengas prisa por volver a ser joven, porque hay una belleza incomparable en ser: *MADURO, ENTERO Y EN PAZ CONTIGO Y CON TU VIDA*.
*ES UNA BENDICIÓN*.
*VIVE. AGRADECE. DISFRUTA. AMA. Y NUNCA DEJES DE BRILLAR*.
*PORQUE QUIEN HA LLEGADO HASTA AQUI...*
*YA ES UN GUERRERO, UNA LEYENDA, UN EJEMPLO.* 💯🌹
En la Escuela de la vida, nadie te pregunta si quieres inscribirte.
Basta con nacer y ya estás matriculado.
No hay uniformes ni pupitres asignados.
Y el año escolar, nunca termina.
Lo curioso es que, en esta Escuela, somos Alumnos y Profesores.
Donde el gran Maestro, es el tiempo: ese Profesor exigente, paciente y a veces severo. No avisa de los exámenes.
Un día te despiertas y ahí está el examen en el pupitre. Y si no has estudiado, no tiene sentido pedir un nuevo examen.
Algunas materias son fáciles:
*El amor*,
*La amistad*,
*La alegría*.
Otras requieren más esfuerzo:
*La paciencia*,
*La tolerancia*,
*El perdón*.
También hay materias que preferiríamos NO cursar:
*El dolor*,
*La pérdida*,
*La soledad*
*La enfermedad*
*La traición*
Pero es a través de ellas que el aprendizaje se profundiza,
El *Director de la Escuela*, *es DIOS*, tiene una forma muy particular de preparar las clases.
A veces *enseña desde el cariño*; otras, *desde la dificultad*.
Y así acumulamos calificaciones, sin una boleta impresa, pero con un registro invisible en nuestros corazones.
En el conflicto, aprendemos a valorar la paz.
En la escasez, descubrimos lo suficiente.
Al presenciar la injusticia, practicamos la empatía.
Y en la vida diaria, aprendemos el difícil arte de *AMAR AL PRÓJIMO*, un *Curso, que algunos repiten durante años, sin llegar a dominar*.
En esta *Escuela*, *No hay vacaciones*.
No suena la campana para terminar el día.
Cada día es una nueva lección.
Y quizás, el *Diploma final sea la serenidad de mirar atrás y decir:*
*¡Aprendí!*
*Cometí errores, pero ¡aprendí!*
*Vive esta lección hasta el último capítulo*.
*AUTOR: Tú y nadie más que tú*.

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